/Llanos Esmeralda García/Foto: Ángel Chacón/
A mediados del año pasado se animaba a los albaceteños a hacer uso de los “gumys” que el Ayuntamiento instalaba en 90 puntos de la ciudad, distribuidos por todos los barrios y colocados en su mayoría junto a centros de enseñanza, bibliotecas, el propio Ayuntamiento y la Filmoteca municipal. Los ‘gumys’ son un recipiente redondo de color rosa donde se pueden tirar los chicles, dichas unidades se instalaron por la empresa Valoriza a través de la concejalía de Medio Ambiente.
Cabe recordar que los chicles tardan una media de 5 años en descomponerse y que, incluso, una vez retirados, dejan una mancha en el suelo. Arrojar chicles a la vía pública es un gesto que está tipificado en la Ordenanza Cívica Municipal como uno de los hechos que afectan al buen curso de la convivencia entre los vecinos de Albacete y que pueden ser penalizados con una multa de hasta 120 euros.
Con la instalación de los ‘gumys’ se pretende ayudar a mantener la ciudad limpia. Pero en el periodo que llevan colocados estos recipientes rosados han sufrido diferentes actos vandálicos, de los que señala el concejal de Sostebilidad y Cambio Climático en el Ayuntamiento de Albacete, Julián Ramón García “desde que se instalaron hasta día de hoy se han llegado a sustituir de nuevo 84 unidades”, hay algunos que reciben actos vandálicos con bastante frecuencia y tienen que ser repuestos, como por ejemplo el ‘gumy’ ubicado en la puerta del Ayuntamiento que se ha sustituido en muchas ocasiones porque constantemente esa sola unidad está recibiendo daños.
De este modo, señala el concejal de Sostenibilidad y Cambio Climático que se trata de una campaña que “está muy bien y es muy visual” y con la que se pretende concienciar a los vecinos de Albacete de que su utilización tiene grandes beneficios “son manchas que en el suelo cuesta muchísimo limpiar y retirar, de hecho suelen quedarse ya de por vida”. El problema asegura Julián Ramón es el vandalismo ya que no solo dichas unidades han sido dañadas sino que el cartel fijado y que acompaña a los ‘gumys’ han sufrido daños y se han tenido que sustituir 14.
Actos vandálicos que también están recogidos en la Ordenanza Cívica Municipal, ya que hay gestos que pueden resultar habituales en el ‘paisaje’ de la ciudad y que, sin embargo, pueden acarrear a los vecinos sanciones que parten desde los 121 euros pero que pueden alcanzar incluso los 1.500, “las mismas sanciones que si rompen una papelera o cualquier otro tipo de mobiliario urbano”, incide el concejal.
De cara a futuro inmediato desde el Ayuntamiento se están planteando debido a los diferentes daños que se están produciendo sobre los ‘gumys’ “las unidades que más vandalismo han sufrido quitarlas de donde están y ponerlas en centros públicos, en colegios o institutos para que tengan un poco más de control y no estén en zonas abiertas a la calle», y con ello continuar con la campaña puesto que tiene repercusión a nivel social.
Y es que dicha campaña contra los chicles además de concienciar a la población mantiene aseada la ciudad y se lleva a cabo una labor de reciclaje ya que muchos de los chicles desechados se reciclan. “Los chicles que se recogen van a empresas de reciclaje, de plástico”, aunque señala el concejal que en el proceso de reciclaje la única limitación que existe en que si en el ‘gumy’ aparece un elemento que no sea un chicle -caso de las colillas, aunque no es muy habitual- “esa unidad ya no se puede utilizar para reciclaje”.
‘Piensa antes de tirar el chicle al suelo’, una estupenda iniciativa que seguro seguirá siendo muy utilizada por todos los albaceteños.






