/Redacción/Fotos: mtmad/
Tras 17 ediciones de Gran Hermano, el programa continúa añadiendo novedades al formato que sumen alicientes al reality. Así, una de estas novedades que han incorporado al formato en las últimas ediciones de ‘Gran Hermano Vip’ ha sido la curva de la vida, un momento en el que los concursantes muestran sus mejores y peores momentos vitales. La última en hacerlo ha sido una de las concursantes de ‘Gran Hermano 17’, Bea Retamal, quien ha repasado estos momentos en su canal de la web de Telecinco.
De este modo la concursante destacaba la felicidad de su infancia junto a su madre, pero no recordaba haber compartido ningún momento con su padre. Confesaba que su curva se tornó en tristeza en el momento en el que sus padres tomaron la decisión de separarse cuando ella aún era una niña. Relata que “poco después volvieron” y Retamal tuvo que marcharse a Albacete, dejando atrás a dos de los “pilares fundamentales” de su vida: su abuela y su tía.
Poco después de este cambio “la ‘yaya’ vino a Albacete a ayudar a mi madre” explicaba la ganadora de Gran Hermano, añadiendo que esto hizo que “todo fuera más fácil, porque yo siempre había estado con ella y sin ella lo pasaba falta”. Sin embargo, tras esta segunda oportunidad, sus padres volvieron a separarse “en mi comunión”, y fue cuando comenzó una dura y rebelde infancia separada de sus progenitores.
La ex concursante de Gran Hermano repasaba entre lágrimas cada uno de los momentos más importantes de su vida, como la pérdida de un primo, momento que le ha marcado para siempre. Además, también ha contado los detalles de las relaciones personales que han dejado más huella en su persona.





