/Redacción/
El ex sacerdote que está acusado de haber abusado, presuntamente, de nueve menores a los que formaba en el Seminario Diocesano de Ciudad Real ha asegurado que es «inocente» de los hechos por los que ha sido juzgado.
En declaraciones a los medios de comunicación una vez que ha acabado el juicio que se ha celebrado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, ha mantenido su inocencia sobre los hechos por los que ha sido juzgado y ha asegurado que si se ha equivocado en algo, jamás ha sido en las «calificaciones que se están intentando hacer».
El ex sacerdote ha asegurado que es una víctima del ambiente de abusos que se producen en la iglesia, en el que se ha visto implicado por estar con menores en un seminario y, ante cualquier indicio, se dice que hay un caso de abusos en Ciudad Real, «cuando nunca lo ha habido».
El sacerdote ha apuntado que es un formador y que si se ha equivocado «en algo en el día a día con los menores, en la formación, en la educación, o en pedagogía» que ha admitido que ha podido «ser errónea», pero ha dicho que «de ahí a hablar de los abusos, cuando nunca los ha habido» y por ello ha añadido: «Me lleva a mantener mi inocencia».
«Han sido cuatro años muy duros, cuatro años de silencio, en lo que no he podido hablar por respeto a las familias, a los menores, al propio seminario y la iglesia, a la que quiero», ha afirmado.
El ex sacerdote ha señalado que ahora espera que la resolución sea «lo más favorable posible», para alguien a al que «jamás se la ha pasado por la cabeza» algo así.
A preguntas de los medios de comunicación, el sacerdote ha defendido que no ha habido ningún procedimiento canónigo y que lo único que hubo fue un procedimiento eclesiástico que en el que se tomó una resolución, que coincidió casualmente con la celebración en Roma, en febrero de 2019, de un congreso del Papa para tratar el tema de los abusos.
Todo ello, ha señalado, con el objetivo de ir a Roma sin ningún caso abierto, algo, que en su opinión precipitó la decisión de la iglesia de apartarle del sacerdocio.
Para el ex sacerdote es «incoherente que la propia iglesia diga en un comunicado que hace el marzo del 2016 que lo pone en manos de la Fiscalía por si hay delito o no hay delito, y se adelanta a que la propia Audiencia tome una resolución», por lo que, ha dicho, «si lo traen para ver si delito, por lo menos deberían haber esperado».



