Quiero votar, no hay que escandalizarse ni retraerse a las trincheras porque hayan convocado elecciones. La gente corriente puede criticar que no se haya producido el acuerdo para formar gobierno, puede meterse con Podemos, con Ciudadanos, con el PP con el Psoe o con quien quiera; puede renunciar a recibir propaganda electoral. Todo eso es legitimo y lo comprendo, pero no ir a votar pensando que con eso se castiga a la clase política, craso error; la gente trabajadora es la más vulnerable y es a la que más le interesa las elecciones.
No hagan caso a tanto iluminado que casi invita a no acudir a las urnas. Ir a votar no es subirse al andamio, ni vendimiar, ni atender en la ventanilla de un banco. Es una bendición poder votar, a mí también me gustaría botar a unos cuantos indocumentados arribistas con los que por desgracia convivimos a diario.
Hoy todo el mundo se fija, comenta, responde a lo que dijo Pedro Sánchez de no dormir en referencia a Iglesias si entraba en el gobierno con determinadas carteras. Pues claro, lo que ha dicho es de una cordura total. No es que yo quiera defender a Sánchez, ni mucho menos, a cualquier persona de bien le quita el sueño lo estrafalario, lo sectario, lo aberrante.
Claro que hay que personas que no duermen tranquilas, las que no llegan a final de mes, las que la vuelta al colegio de sus hijos es un trauma, las que sus negocios no funcionan. Aquí duermen muy tranquilos los trepas egoístas que, sin formación, sin comerlo ni beberlo se han encontrado con un sueldazo de 5.000 bolos o más, como dice un a migo mío. Esos son a los que las elecciones se la repamplinfa.
Ir a votar es la pera porque es el momento, y solo ese, para que un ciudadano ponga los puntos sobre las íes.
Los que están temblando son muchos candidatos por si no repiten o los bajan de posición. Los ciudadanos no tienen motivo para temblar.
No me han hecho caso con lo de los gastos y los partidos mayoritarios ya han pedido a los bancos, según cuentan, 60 millones de euros. Eso si que jode, tener que poner un céntimo para elecciones. Ahí no han tenido vista, creo yo.
De lo nacional nos van a avasallar en los medios de comunicación y en lo local ya les digo si sucede lo que dicen que va a pasar ahora o después de las elecciones. Lo que publicó el digital nacional Ok diario sobre “los comentarios machistas” del alcalde de Ciudadanos, Vicente Casañ, se va quedar en mantillas porque hay más material y mejor -dicen- sobre esos asuntos en las redes sociales, con toreras despelotadas, escotes, etc. Es más, hasta de rebote, al parecer aparece algún jefe de prensa del partido naranja que al menos le gustaba el asunto. Me aseguran que no pasará mucho tiempo para que Albert Rivera, el líder, responda ante las preguntas oficiales y menos oficiales que le hagan al respecto.
Ha llamado la atención que, desde los partidos políticos, desde todos, hayan pasado del asunto. Recuerdo la que se lió en el Ayuntamiento de Albacete hace ya años por algo más insignificante, no lo traeré aquí porque uno de los protagonistas ya ha fallecido.
Por cierto, al “pobre” director general de emergencias, Pablo Ruiz Palacios, de la comunidad murciana que se fue al teatro en plena gota fría, lo han mandado a casa y según él, que se ha dado de baja de Ciudadanos dice que ha sido desde Madrid donde tomaron la decisión de relevarlo.
Terminó la feria taurina y ahora es el momento de fallar premios. Por lo que escucho no van desencaminados, Emilio de Justo mejor faena y estocada; triunfador de la feria, Rubén Pinar y algunos otros premios que ya tendremos tiempos de comentar.
Estuvo en Albacete Simón Casas y el periodista Julio Martínez le acercó el micro para saber por donde andaba su cabeza en cuanto al futuro de la Plaza de Albacete que sale a concurso. No se mojó mucho, pero dijo “soy empresario de categoría y voy a plazas de categoría”, digamos que se dejó querer, sin aclarar si está interesado o no en la plaza de Albacete.
Aquí hay un sector del taurinismo ramplón que se ha vuelto loco con Simón Casas, como si el francés hubiese descubierto el toreo y debe saberse que por Madrid han pasado empresarios extraordinarios, citaré a dos familias, o mejor, dos nombres: José Luis Lozano y José Antonio Martínez Uranga.
A ninguno de ellos se le hubiese ocurrido lo del bombo. El bombo es una gilipollez de primera magnitud porque no puedes juntar churras con merinas.
¿Acaso hay bombo para elegir periodistas jefes de toros en tv o en la radio? ¿acaso hay bombo para elegir jefes de servicio en un hospital?
Entonces, a una figura que llega a figura por su esfuerzo después se le quiere mezclar en un sorteo con alguien que puede ser muy bueno pero que aún no ha alcanzado esas cotas de aceptación del público. Una figura es por algo, pero lo es fundamentalmente porque el público lo desea como tal.
Me quieren decir los aduladores del bombo el cartel de más tirón en Albacete. Está clarísimo, el cartel de figuras, el bombo es una excusa para que un empresario no haga su trabajo y lo peor es que la Comunidad de Madrid aceptó la bufonada, veremos a ver ahora si Abellán que es el jefe de la cosa aplaude también a Simón o le pone cordura.
No quiero propaganda electoral, lo tengo clarísimo y así mucha gente que acudirá cabreada, pero acudirá para ratificar y en algún caso a castigar.
No quiero culpar a nadie de la falta de acuerdo porque si lo miramos bien, culpables son todos, unos por exceso y otros por defecto. Sin desear predicar desde un púlpito pseudopolítico, si recuerdo que votar no es malo, en libertad, en conciencia. Si nos les vale el resultado del 10 de noviembre solo nos quedará correrlos a gorrazos.
No tardaré en contarles pormenores de cómo fue la negociaón de Ciudadanos con el PP y después con el Psoe, aunque lo llamativo y de contenido informativo está centrado con el PP porque lo tenían prácticamente cerrado.
Quédense con este titular: Al parecer Ciudadanos quería a toda costa en la negociación, la alcaldía de Albacete y las de Guadalajara y Ciudad Real se las dejaba al PP. Otros 15 ó 20 municipios también estuvieron presentes.
El PP se plantó, hubo rechinar de dientes, palabras y cruce de mensajes de los que te quitan el sueño durante una legislatura.
Ese malestar, sigue subyacente, se aprecia en muchos foros, en la calle y el 10 de noviembre se espera que Ciudadanos sea juzgado como partido, por partida doble, por lo sucedido con la alcaldía de Albacete y por lo que interpreten los ciudadanos que está pasando en España, en niveles superiores.
No ven como ir a votar es una dicha que no podemos desaprovechar. Cada cual, en silencio, puede ajustar cuentas y ahí sí que en ese bombo cabe todo porque igual vale el voto del doctor que el del pastor.
¿O no?
Ángel Calamardo
Twitter: @AFCalamardo



