/Sandra Manzanares/ Fotos: María Esperanza Panduro/
Un vecino de Albacete de 82 años salía de un céntrico supermercado de hacer la compra cuando una mujer de mediana edad, española y de “buena apariencia”, le pidió una firma para ayudar a las personas con discapacidad. El hombre accedió a firmar y fue entonces cuando, presuntamente, la mujer se percató de que este vecino llevaba un reloj de oro, que posteriormente le sustrajo.
Los hechos ocurrieron hace una semana, concretamente el Día del Padre, en la intersección de las calles Caba y Collado Piña. Fue en ese punto en el que a plena luz del día, a las 11:30 horas de la mañana, el anciano se encontró con una mujer, que pedía su colaboración. Después de la firma, para la que el hombre se apoyó en la pared, dejando visible el reloj, y con el objetivo de distraerle, la autora del robo se ofreció a mantener relaciones con él, a lo que el hombre se negó.
Antes de meterse a un coche que la estaba esperando, la mujer se despidió de su víctima con un beso inesperado, momento en el que pudo aprovechar para robarle un reloj de oro valorado en 3.000 euros. El anciano no se dio cuenta de nada hasta que llegó a casa y contó la extraña situación que acababa de vivir, entonces se miró la muñeca izquierda y su reloj ya no estaba.

Una situación que ha sido denunciada a la Policía Nacional, y aunque es difícil localizar a estos delincuentes que se hacen pasar por personas con discapacidad, ya que suelen cambiar de ciudades para evitar ser reconocidos, los hechos están siendo investigados. El modus operandi es sencillo y sin violencia: los ladrones engañan a personas mayores con una supuesta recogida de firmas, durante la conversación observan si llevan objetos de valor o cartera, de este modo, las víctimas se fijan en los papeles y los delincuentes aprovechan para efectuar el robo. Inmediatamente después desaparecen en un coche que les espera.
“Si no me pasa, no me lo creo”, confiesa el afectado, que espera que con la difusión de su caso no se produzcan más robos como éste, si ocurriese, es importante intentar apuntar la matrícula del vehículo en el que los sujetos se marchan, y denunciar lo antes posible. Y es que, las personas mayores constituyen un colectivo vulnerable, que, lamentablemente, muchas veces es el objetivo de este tipo de estafas que ha proliferado en los últimos tiempos.


















