Home » no albacete » Los senderistas de Diputación se rindieron a los encantos de Munera

Los senderistas de Diputación se rindieron a los encantos de Munera

TOyota

Este domingo, día 27 de enero, se realizó la tercera ruta de la sexta edición de las rutas de senderismo de la provincia, que organiza la Diputación Provincial de Albacete, para promocionar tanto el turismo, como el deporte y la cultura que ofrecen nuestros pueblos. Tras el éxito de las anteriores en Alpera e Higueruela, recorrieron en Munera el paisaje típico de los Campos de Montiel comarca a la que pertenece, al este del municipio donde se localizan las mayores masas de monte mediterráneo, siendo éstas el mayor referente de esta ruta.

La prueba fue la denominada “Ruta del Encinar Mediterráneo”, circular, de 18,6 kilómetros de distancia, una dificultad baja y una duración aproximada de cinco horas. Comenzaba la ruta a las 9.00 horas, desde el Hotel-Restaurante Miguel Hernández, lugar donde tomaron café y luego volverían a comer, se desplazaron en bus hasta el punto de partida, en el primer camino que sale a la derecha de la carretera de une Munera con La Roda.

Hacía un poco de aire y frío y por caminos comenzaron la marcha para entrar en calor, iban salvando una orografía ondulada que franqueaban cañadas como la de Silverio, las Colmenas, el Vallejo del Roble u Hoya de las Vacas, que sólo llevan agua los años de abundante pluviometría.

El paisaje era espectacular, manchas de monte bajo de encinar, entremezcladas con irregulares parcelas de cultivos formando un auténtico puzle de gran riqueza paisajística y biológica. La especie arbórea reina de este ambiente mediterráneo es la encina -también llamada mata, carrasca o chaparro-, formando masas más o menos densas, de las que cerca de los cortijos se podían encontrar ejemplares de gran tamaño. A ésta le sigue en superficie la Coscoja, conocida localmente como Maraña, y que es muy poco común en el resto del Campo de Montiel por requerir ambientes más cálidos.

Con estos paisajes y andados los primeros kilómetros empezaron a descubrir las maravillas de los elementos de arquitectura popular como el gran aljibe situado frente al Cuarto de Fortuno, que cuenta con una estructura especialmente singular. Además de sus paredes de mampostería y la balsa, llaman la atención la pila y la “ventana”, por la que se extraía el agua recogida de la cañada que por ahí pasa. También para el aprovechamiento del agua encontraron otros elementos interesantes como el Pozo Mimón, ubicado poco antes de llegar al Cuarto El Rulo. Pasaron cerca del yacimiento arqueológico de Ondonero-Lechina, de la Edad del Bronce, uno de los más extensos de España de esta tipología. La importancia de la ganadería y la trashumancia en otros tiempos queda patente al atravesar la Cañada de los Serranos, de la que actualmente sólo una ganadería hace uso. Llegaron al entorno de Lechina, punto más distante de la ruta al lugar de salida, lugar con gran cantidad de Romero, por lo que es una zona de aprovechamiento natural como la apicultura. Aquí cortesía del ayuntamiento almorzaron y pudieron degustar, entre otras cosas, los ricos quesos que elaboran por esta zona. Pudieron observar un antiguo y original colmenar hecho con troncos huecos, y no lejos, en el mismo caserío, los restos de una galera.

Desde aquí, comenzaron el retorno al punto de partida, con algo más de frío debido a que el viento empezaba a apretar y el cielo de vez en cuando se cubría de nubes.

Por la tarde, tras la rica comida, acompañados por las guías de la Asociación Cultural y de Turismo “TURIMAN”, visitaron La Ermita de Nuestra Señora de La Fuente, situada a las afueras del pueblo, cercana al castillo y al Molino de la Bella Quiteria. A las puertas de esta y vestidos con trajes de la época y como actores parte de los senderistas, hicieron una pequeña y divertida representación de las bodas de Camacho.

La impronta de Cervantes en esta villa está estrechamente unida a los capítulos XIX, XX y XXI de la segunda parte de su universal obra: los capítulos del pastor enamorado más conocidos como Las Bodas de Camacho. En el pasaje, Don Quijote y Sancho Panza son testigos de una boda peculiar, donde el amor vence al interés de la mano de sus protagonistas: Basilio el pobre, Camacho el Rico y la Bella Quiteria.

Bonita ruta, que hizo disfrutar a los cincuenta participantes de esta actividad, y que tanto éxito ha tenido en anteriores ediciones, organizado por la Diputación Provincial de Albacete.

La siguiente cita será el próximo domingo, día 3 de febrero, en Villamalea, denominada “Paseo por las Huertas”. Una ruta circular, de dificultad baja y 13 kilómetros de distancia

Mapfre

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.