/Llanos Esmeralda García/
En 2007 el Ayuntamiento de Albacete concedió 340 licencias de nueva planta, cifra que cayó a casi la mitad en 2008, justo en el año en el que estalló la burbuja inmobiliaria, llegando a las 168. Número que fue disminuyendo drásticamente hasta llegar en 2013 a las 80 licencias de nueva planta, según los datos ofrecidos por la Gerencia Municipal de Urbanismo de Albacete a El Digital de Albacete. Así se observa también que la cifra de licencias de nueva planta autorizadas por el Consistorio albaceteño en 2013 fue la más baja entre el periodo 2005 y 2018.
Y es que para la realización de cualquier tipo de obra se necesita de una licencia otorgada por parte de la Administración local con la que se comprueba la adecuación de la solicitud a lo establecido en la normativa urbanística actual.
Además, el año pasado el Ayuntamiento de Albacete concedió un total de 185 licencias para edificaciones de nueva planta, un 23,33% más que el año anterior, un 10,12% más que hace 10 años. En este sentido cabe destacar que de dichas licencias de nueva planta 130 pertenecen a licencias de obra nueva residencial y 55 se concedieron para residenciales con piscina, licencias comerciales o industrial.
Del mismo modo, se otorgaron 1.504 licencias para obras menores en viviendas (102 más que el año anterior o 546 más que hace una década).
Unas cifras que muestran una lenta recuperación del sector de la construcción y una tendencia más que evidente a la realización de obras menores bien en las viviendas particulares, en fachadas, cubiertas, locales comerciales o en elementos comunes de edificios.
Pero no solo hay registros de obras de viviendas sino que además las estadísticas ofrecen información en cuanto a las licencias de obra menor para la adecuación de locales dedicados a la hostelería, pasando de 134 en 2015 a 243 en 2018.


