El PP de Castilla-La Mancha ha considerado este jueves que el caso Villarejo ha quedado «zanjado desde el punto de vista político», mientras que el PSOE regional cree que no es así «en absoluto».
A preguntas de los periodistas en sendas ruedas de prensa, la senadora ‘popular’ Carmen Riolobos y el diputado regional del PSOE José Luis Escudero se han referido a la decisión judicial acerca de la prohibición de salir de España impuesta al exchófer de Luis Bárcenas Sergio Ríos y al policía Andrés Gómez Gordo, que fue asesor de María Dolores de Cospedal durante su etapa de presidenta de Castilla-La Mancha.
En primer lugar, Carmen Riolobos ha subrayado que este asunto está zanjado desde el punto de vista político y que «si había alguna responsabilidad, está asumida».
Sin embargo, el parlamentario socialista ha señalado que el asunto «no está zanjado en absoluto», y ha recordado que tanto Bárcenas como Gómez Gordo estuvieron relacionados con Cospedal, uno porque fue el extesorero del PP que la acusó de «estar detrás de la corrupción y del espionaje», y el otro porque fue su asesor.
Además, Escudero también ha dicho que el actual presidente regional del PP, Paco Núñez, es su «heredero» y por tanto «mientras no retire la propuesta de hacerla presidenta de honor del PP de Castilla-La Mancha, será cómplice de esta deriva de Cospedal», ha concluido.


