Los equipos de rescate han logrado sacar algo de tierra del pozo de más de cien metros de profundidad en el que cayó ayer un niño de dos años en una finca de la localidad malagueña de Totalán, aunque se han topado con una «zona dura» que complica las tareas.
La subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez, ha dicho a los periodistas que el dispositivo de rescate trabaja desde ayer «sin descanso» y que el trabajo es «técnicamente muy complicado», por lo que se analizan «todas las alternativas posibles para acceder, localizar y rescatar» al pequeño.


