Un hombre, natural de Malí, se enfrenta a una pena de tres años de prisión y a cinco años de libertad vigilada acusado de un presunto delito de agresión sexual hacia su inquilina en Albacete, así como la prohibición de aproximarse a una distancia inferior a 500 metros de cualquier lugar donde pudiera encontrarse y de comunicarse con la mujer por cualquier medio durante cinco años. Y por un presunto delito de lesiones el fiscal pide del mismo modo para el acusado una multa de 1.080 euros. La cita con la Justicia tendrá lugar el próximo martes, 18 de diciembre, en el Juzgado de lo Penal Uno de Albacete.
La mujer contactó con el acusado el pasado 31 de enero de 2016 para que le alquilara un dormitorio de la vivienda. A partir de ese mismo día en el que la mujer ya vivía en esa casa, el acusado comenzó a preguntarle que “cuándo iban a follar”, esgrime el escrito de acusación de la Fiscalía.
Fue en la mañana del 8 de febrero cuando al parecer el acusado se acercó a la mujer en la cocina y “la abordó por la espalda. La cogió por la cintura. Le tocó las tetas por encima de la ropa. La llevó hasta su dormitorio y la arrojó sobre la cama” a pesar de que la mujer le pedía que la dejara, según explica el escrito de la Fiscalía el acusado “se tumbó sobre la mujer y le tocó la vagina por encima de la ropa, momento en el que ésta le dio una patada, se soltó y cogió su teléfono”.
Al oír la conversación el acusado “se levantó de la cama y al hacer la mujer lo mismo, éste la empujó golpeándose contra la pared”. A consecuencia de estos hechos, dicta el fiscal, la mujer sufrió una contusión y un hematoma en la parte derecha de la cara.
El acusado fue detenido el 9 de febrero, puesto en libertad al día siguiente y deberá de comparecer el próximo martes, 18 de diciembre, en el Juzgado de lo Penal Uno de Albacete.


