/Lidia Rodríguez/
La Guardia Civil de Ciudad Real ha desmantelado una red de tráfico de drogas que operaba en locales de ocio en varias localidades de la provincia, además de Toledo y Madrid. Así han informado de ello, el delegado del Gobierno Manuel González Ramos y el Teniente Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ciudad Real, Humberto Urruchi, acompañados de la Subdelegada del Gobierno, María Ángeles Herrero.
La llamada operación “Coiris” se ha saldado con 43 personas detenidas, que han sido puestas a disposición judicial en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Daimiel, de las cuales 13 ya se encuentran en prisión preventiva y otras 12 personas más han sido investigadas, acusadas de tráfico de drogas, organización criminal, tenencia ilícita de armas de fuego, falsificación y distribución de moneda, blanqueo de capitales, estafa, falsificación de documento público y usurpación de identidad.
Todas ellas pertenecientes a 2 grupos criminales especializados en la compra, preparación, distribución y venta de hachís, cocaína y metanfetaminas, cuyo principal objetivo era el lucro económico, tras la venta de las sustancias estupefacientes.

Dos peligrosas organizaciones
La primera de estas organizaciones, estaba formada por magrebís que se dedicaban a la venta de hachís,cuyo líder asentado en la localidad de San Fernando de Henares (Madrid), captaba proveedores y compradores para el tráfico de drogas al por mayor. Este mismo tenía enlaces en Marruecos que le hacían llegar la droga hasta Ceuta, y desde allí la introducían en la península para distribuirla a las provincias de Toledo, Madrid y Ciudad Real, y otra gran parte destinarla a países vecinos como Francia.
Del mismo modo, según han explicado desde la Comandancia de la Guardia Civil ciudadrealeña, el segundo grupo estaba formado por españoles y colombianos dedicados al tráfico y distribución de cocaína, cuyo jefe de 61 años, residía en Madrid, desde donde tenía conexión con Sudamérica, de donde recibía la mercancía para repartirla en varios laboratorios ubicados en Madrid.
Un año y medio de investigación, que se ha desarrollado en dos fases, donde se han practicado un total de 29 registros en 14 localidades de Ciudad Real capital, Miguelturra, Las Labores, Villarrubia de los Ojos, Daimiel y Alcázar de San Juan, además de Villafranca de los Caballeros, perteneciente a la provincia de Toledo, y en Madrid capital, Las Rozas, Pinto, Alcorcón, Parla, San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz.

Registros y material incautado
Con estos registros se ha conseguido desmantelar 32 puntos de venta de drogas, 3 laboratorios de procesado de estupefacientes y un taller clandestino.Se han incautado así, 5,4 kg de cocaína, 5 kg de metanfetamina, 91 kg de hachís y 16 kg de cogollos de marihuana, 4 kilogramos de sustancia de corte y 5 gramos de heroína. Además de una pistola con el número de serie troquelado marca Star 9mm parabellum alimentada y con un silenciador, 100 cartuchos 9mm parabellum, un carnet de identidad extranjero con datos de afiliación falsos, 6 billetes de 50€ falsos así como diversos recortes de billetes de 50 € falsos y 1 impresora, 12 vehículos de alta gama, numerosas básculas de precisión, varias máquinas empaquetadoras al vacío, diversas armas blancas algunas de ellas machetes de grandes dimensiones, varias máquinas de contar el dinero, 33.500 euros en efectivo, joyas, teléfonos móviles y equipos informáticos.

Por su parte, el delegado del Gobierno, hacía un llamamiento a la ciudadanía para denunciar cualquier sospecha de mercadeo de drogas ante la Policia Nacional o la Guardia Civil, insistiendo en que “con una llamada se puede quitar de en medio a una organización criminal”.Agradecía del mismo modo la labor de los agentes de la provincia, especialmente a los del puesto principal de Manzanares, quienes han llevado a cabo dicha operación.







