/Hugo Piña/
Todo son buenas noticias para el Albacete en este punto del calendario liguero de 2018. Quinto clasificado, con sensaciones positivas y con un ambiente poco menos que de plena satisfacción, los de Luis Miguel Ramis tienen ahora otro motivo más de celebración. Este, no es otro que las buenas actuaciones defensivas, que tanto dieron de sí en las diez primeras jornadas y por las que hasta se llegó a pedir cautela para no entrar en psicosis.
Pero, eso ahora, ha cambiado. Y es que las sensaciones defensivas del Alba son notoriamente positivas, advirtiendo a las claras como en los cuatro últimos partidos de Liga 123, la defensa manchega se ha crecido y regenerado sobre todo frente a sus adversarios. Tan solo Almería y Extremadura fueron capaces de golpear a los blancos mientras que Nàstic y Tenerife mordieron el polvo ante la defensa del equipo blanco. Buen balance por tanto de este último mes de competición en el que los de Ramis tan solo han encajado dos goles.
Es decir, a los buenos registros ofensivos del equipo albacetista, donde se encuentra como el segundo máximo goleador de la competición superado tan solo por los 23 goles del Deportivo de La Coruña, se le suma ahora una cuasi impoluta defensa que este último mes liguero ha sabido cerrar fisuras. La presencia de Mathías Olivera en el flanco zurdo y la sorpresiva apuesta por Gentiletti han sido dos de las novedades por las que Luis Miguel Ramis ha confiado en este último tramo de competición. Los sudamericanos, parece, han regenerado la zaga de un excelente y brillante Alba una vez llegados al primer cuarto de competición.


