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La espectacularidad del paisaje fue la tónica general en las rutas senderistas de Diputación en Bogarra y Riópar

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Este sábado, 10 y domingo 11 de noviembre, tuvieron  lugar dos nuevas rutas de senderismo, dentro de la actividad que organiza la Diputación Provincial de Albacete para promocionar el turismo, el deporte y la cultura de nuestros pueblos. Los participantes visitaron esta vez Bogarra y Riópar en  la impresionante comarca de la Sierra del Segura.

El sábado se celebró la número 34 de la que está siendo la quinta edición, denominaba “Ruta del Padrastro”, en Bogarra, con una dificultad técnica alta, un recorrido lineal, de 14 kilómetros de distancia y unas cinco horas de duración.

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Tras la bienvenida del alcalde de la localidad, José Luis López Pérez, la ruta comenzaba la actividad sobre las 9 de la mañana, con sol aunque con algunas nubes. Lo hacían desde la Plaza del Cabezuelo hasta el río Bogarra, pasando por el casco urbano de la localidad, callejeando por sus antiguas travesías que todavía mantienen su rústico adoquinado con una antigüedad de al menos 100 años y viendo la fantástica Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Llegaron hasta el río y cruzaron el Puente del Kas, lugar donde comienza la Ruta de las Esculturas. Se trata de una ruta natural en la que, con elementos naturales, se han esculpido espectaculares figuras en piedra, mármol y madera trabajadas por los mejores escultores del panorama nacional e internacional. Esta termina, siguiendo el río, en el Batán, aunque en la ruta que les ocupo se desviaron a medio camino para subir al Pico Padrasto.

El pueblo se quedaba a su derecha, con las preciosas vistas al lado del río Bogarra, así los participantes llegaron hasta las huertas bogarreñas, donde el camino se divide y comienza una dura ascensión hasta el Pico Padrastro con una altitud de 1.503 metros sobre el nivel del mar, siendo este el punto más alto del término bogarreño, justo encima de este.

Por una senda serpenteante con un alto grado de desnivel, fueron cogiendo altura, con unos preciosos paisajes que rodean Bagarra, así, llegaron hasta el camino de la Era del Puerto desde donde pudieron contemplar la pedanía de Casas de Haches y su vega. Aunque el sol estaba presente, a esa altura empezaba a refrescar, y ya se podía ver la mole de roca caliza de su destino, El Pico Padrastro, que poco a poco se iba cubriendo con una ligera neblina.

Por pista cómoda siguieron avanzando, ya con la presencia del Padrastro y unas impresionantes vistas de la Sierra Albaceteña, avanzaron hasta el Cortijo del Padrastro, antiguo cortijo de pastores que en la actualidad se mantiene sin derruir, y donde por cortesía del Ayuntamiento de Bogarra tomaron unos ricos embutidos del lugar.

Continuaron por una cómoda pista con algo de desnivel y luego por un trecho asfaltado con una pendiente importante, hasta coronar el mítico pico del Padrastro de 1503 metros de altura, que se puede observar desde muchos puntos de la Sierra.

Aquí la amplitud del paisaje es maravillosa, se puede contemplar de manera completa el Calar del Mundo y la Sima con sus diversos picos, así como la cuenca del Río Mundo, el Padroncillo, La Almenara, e infinidad de picos de nuestra provincia e incluso de otras aledañas, aunque en este caso las nubes le impidieron ver su totalidad.

Ya solo les quedaba volver hasta el cortijo, y continuar esta vez hacia la derecha para coger camino abajo hasta el carril en dirección a Yeguarizas. Y entre pistas y sendas llegarían hasta los parajes del Batán, lugares llenos de agua y vegetación y preciosos rincones, que entre galerías estrechas y escarpadas huertas llegar hasta el Batán, un lugar con saltos de agua y tapices verde que crean un bello rincón, y más en esta fecha con los amarillos y ocres de los árboles.

Por otro lado, el domingo, y otros cincuenta participantes distintos, visitaron  Riópar, también en la Sierra del Segura, en una ruta denominada “Puerto del Arenal a los Chorros”, con una dificultad media-alta, un recorrido casi circular, de cerca de 12 kilómetros de distancia y de unas cinco horas de duración.

Aunque el amanecer de camino aparenta soleado al principio, conforme se acercaban a su destino se empezaba a oscurecer y cubrir todo de nubes. Así, tras el café en el pueblo se dirigieron hasta el parking del Puerto del Arenal, pasaban las nueve de la mañana, y sin saber si podrían disfrutar de las vistas a consecuencia de las nubes y la niebla comenzaron el ascenso.

Entre grandes pinos y robles, junto a una gran y frondosa vegetación, fueron cogiendo altura, a la derecha se empezaba a despejar y podían contemplar la gran peña del Cambrón y Villaverde de Guadalimar, unas vistas fantásticas que paraban para contemplar y hacer fotos, aprovechando también para tomar un respiro de la potente subida que estaban acometiendo de unos tres kilómetros.

Cruzaron una valla con un cartel que indicaba que había reses bravas y entraron en una preciosa pradera con inmensos pinos, robles, espinos y encinas, pudieron ver la Cañada de los Mojones a la izquierda y en un cartel observararon un GR que va por el interior de la valla.

Siguieron subiendo, con el cielo prácticamente despejado,  hasta encontrarse con el Mirador del río Mundo con unas impresionantes vistas hacia el hueco de los Chorros. Lugar que aprovecharon para almorzara el fantástico bocadillo que les había facilitado el ayuntamiento de Riópar

Tras deleitarse con el bocadillo y la maravilla de las vistas, continuaron ascendiendo para llegar a la planicie llena de dolinas, torcas, cabras y alguna vaca hacia la Caseta de los Pastores y por fin finalizar el ascenso. Todavía se podía observar en algunas zonas pequeños neveros, al igual que pequeñas lagunas formadas por un nacimiento de agua cristalina.

Comenzaron el descenso por una senda muy bonita de dos kilómetros que terminará en el aparcamiento de los Chorros, para después visitar en nacimiento del río Mundo.

Dos duras, aunque preciosas rutas, en el paraíso que conforma la Sierra del Segura, acompañados por unos días soleados, han hecho disfrutar a los 100 participantes de esta actividad, de las maravillas de entornos naturales que esconden nuestros municipios, gracias a la iniciativa de la Diputación Provincial de Albacete.

El próximo fin de semana serán otras dos las rutas programadas. Por un lado el sábado 17 de noviembre, en San Pedro, denominada “Cañada Juncosa – Oriñuela”, de una dificultad técnica media, 15,2 kilómetros de distancia y unas cinco horas de duración; por otro lado el domingo día 18 de noviembre, en Pozo Lorente denominada “Ruta de Los Molinos” de dificultad media y 12 kilómetros de distancia, con salida a las 9:00 desde la Plaza Mayor del municipio.

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