/Hugo Piña/
El Albacete Balompié disputó esta tarde noche ante el Levante su último test de pretemporada. En el Carlos Belmonte y frente a un rival de Primera División, los de Luis Miguel Ramis se midieron a un equipo, el granota, que evidenció rápidamente ser de una categoría superior con una gran efectividad ofensiva.

El cuadro manchego, alentado por una gran entrada en el coliseo blanco para ser pretemporada, dominó territorialmente una primera parte en la que los valencianos demostraron solvencia ofensiva con hasta tres acercamientos y dos goles, además del fallo de un penalti mediados los primeros cuarenta y cinco minutos. Morales a centro de Jasón en el 27’ de partido y Roger de nuevo a centro medido del ex albacetista Jasón en el 38’ evidenciaron, como decimos un electrónico en el que por juego y sensaciones no se demostraba tanta diferencia. Y pudo ser incluso peor, pues el propio Roger Martínez en el 29’ fallaría una pena máxima ante un Tomeu Nadal que por otra parte no tuvo excesivo trabajo con la delantera levantinista.

Destacar, por parte del Alba y en la primera parte el énfasis de un Javi Acuña que dispuso de un cabezazo franco que detuvo el guardameta visitante además de constantes acciones verticales que pondrían en pie al respetable manchego en lo que fue una más que agradable tarde-noche veraniega. Por contra, la fragilidad defensiva de los de Luis Miguel Ramis fue notoria, con constantes filtraciones de los de Paco Martínez en un partido en el que por otra parte los blancos se han encontrado, durante toda la pretemporada, con las mismas ausencias tras las lesiones de larga duración de Chus Herrero, Gorosito y Olivera. Sin ir más lejos, el jovencísimo y bisoño Álvaro García tuvo que completar la zaga junto al andaluz Jose Antonio Caro, mientras que Álvaro Tejero, lateral diestro, tuvo que acometer las envestidas del rival desde el flanco zurdo.

La insistencia, por cierto, parece una de las grandes cualidades ‘intangibles’ de este Albacete de Ramis, advirtiendo en los pupilos del técnico catalán una gran fortaleza hasta los últimos compases de cada minuto de cada partido. De ahí nació el tanto que redujo distancias para los manchegos, en las postrimerías de la primera mitad y tras un insulso saque de esquina. Caro, tras varios rebotes, anotaría el primer gol del Alba en ‘su’ noche en el 45’.
La segunda parte arrancaría con el primer aviso serio de Ramis a los suyos: Alvaro García se quedó en vestuarios tras una noche aciaga en lo individual. El tarraconense tuvo que hacer filigranas para conformar una defensa en la que el georgiano Lado se marchó al lateral derecho y Arroyo formó eje junto al goleador Caro. También entraron Susaeta y Ortuño, ofreciendo mayor frescura en la línea mediocampista y delantera.

Se notó por cierto el peligro del murciano Ortuño, generando dos acciones en la reanudación en las que la falta de ritmo no le permitió definir de forma satisfactoria. No obstante, conforme fueron pasando los minutos de la reanudación, se fue observando a un Alba más dinámico en casi todas las líneas. La banda de Tejero y Susaeta, la derecha, fue un canal de peligro en el que los locales a punto estuvieron de igualar, con merecimiento, el marcador. Ramis Monfort mientras tanto, siguió probando fichas, sacando para entonces a Jean Jules por Erice y Rei Manaj por Zozulia.

En los compases finales se pudo ver como el cansancio y la falta de ideas -demasiados cambios- perjudicó a un equipo, el Albacete, en el que las filigranas defensivas fueron a más tras tener que retirarse, tocado, Alvaro Arroyo. Para entonces, el joven del Valle entraría en la defensa para marcharse al flanco zurdo y Alvaro Tejero, lateral derecho y esta noche izquierdo, completar la zaga junto a Caro. Para entonces y de manera aislada, la conexión Susaeta-Manaj quedaría presentada. El ariete del Inter de Milán igualaría el electrónico en el 81’, dejando el ‘Ciudad de Albacete’ en el aire.

Una acción posterior a punto estuvo de dárselo a los de Ramis, pero la fortuna les fue esquiva y el cancerbero granota, bajo la línea de gol, atajaría en lo que estaba siendo un ilusionante arreón final local.

Finalmente no hubo más goles y la XXIII Edición del Trofeo Ciudad de Albacete de decidiría desde el punto de penalti. Ahí, el Levante se llevaría el Trofeo tras ganar 5-6. Susaeta, Alfon y Caro fallarían en una tanda en la que los de Ramis tuvieron en sus botas la victoria. La suerte les fue esquina a los blancos y los granotas se llevan a Valencia una nueva edición del ‘Ciudad de Albacete’.




























