/Sandra Manzanares/Foto: María Guerrero/
El Ayuntamiento de Albacete “está fomentando la precariedad laboral” con la “falta de control” en las contratas municipales. Así lo asegura el Grupo Municipal Socialista que este lunes denunciaba la situación de 16 trabajadoras del servicio de repostería de los clubes de jubilados, que además de ser empleadas “multiuso”, debido a la diversidad de tareas que desarrollan, no están remuneradas como tal, y tampoco han recuperado la jornada y el sueldo que tenían en 2012, antes de los recortes efectuados por la Administración Pública.
“Cada euro que se ahorra el Ayuntamiento es en detrimento de la calidad de vida de los trabajadores”, decía la edil socialista Juani García, señalando que “no es posible que una administración pública esté propiciando la precariedad, haciendo oídos sordos y no actúe para mejorar las desigualdades”, decía, añadiendo que estas empleadas realizan labores que “exceden las obligaciones para las que han sido contratadas y su salario no es acorde a todas las funciones que desempeñan, ya que cobran según el convenio de limpieza, cuando otros convenios como el de hostelería se adaptarían mejor a las labores que ejercen”, puntualizaba.

En este sentido, García lamentaba que el Equipo de Gobierno presuma del ahorro de cinco millones de euros en las arcas municipales, que se “van a invertir en otras cosas”, dejando a un lado, aseguraba, el bienestar de los trabajadores, y es que “el alcalde ni conoce ni se preocupa de su situación”. Una realidad que afecta a 16 empleadas de hasta 24 clubes de jubilados de ciudad y pedanías, algo que “podría evitarse de una manera tan fácil y justa como es la de incluir cláusulas laborales obligatorias en los pliegos de las subcontratas municipales”, incidía.
Recortes en 2012
La exposición a la que García se ha referido este martes es “una consecuencia más de la escisión en cinco contratos diferentes del originario de limpieza, conserjería y repostería que funcionaba perfectamente y que ahora, además de costar 500.000 euros más, ha provocado un sinfín de despropósitos y un nefasto servicio a los usuarios de los centros”, ya que se ha aumentado la inseguridad y la desigualdad entre los trabajadores al haber cinco empresas diferentes para el mismo servicio con salarios y condiciones diferentes.

García ha recordado que con la separación del contrato de repostería unas trabajadoras son destinadas a limpieza y otras a repostería, afectando, sin embargo, por igual, la reducción de jornada que se llevó a cabo en el año 2012 cuando la entonces alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod, “decidió rebajar el precio del contrato recortando horas de servicio”, fue entonces cuando las empleadas negociaron reducir su jornada y sueldo para evitar posibles despidos, llegando además a un compromiso que establecía que “según fueran surgiendo jubilaciones y bajas irían recuperando esas horas de su jornada laboral, de manera progresiva”, explicaba.
Lamentablemente, finalizaba, “las trabajadoras del servicio de repostería siguen sin recuperar sus horas de jornada, en cambio, sus compañeras del servicio de limpieza sí que las han recuperado”, señalando que a las 16 trabajadoras afectadas les falta por recuperar una media de dos horas semanales.


