/Sandra Manzanares/
Las obras que se están llevando a cabo en el centro de Albacete suscitan las quejas de vecinos, peatones y comerciantes, quienes, a pesar de entender “las molestias” derivadas de cualquier obra, en esta ocasión, no comparten los tiempos ni el modo de proceder ejecutado por las empresas encargadas de las mismas, ni tampoco la actuación del Ayuntamiento en este tema.
Así lo afirmaba el portavoz del Grupo Municipal Ganemos, Álvaro Peñarrubia, que criticaba la “mala planificación del Ayuntamiento y los incumplimientos de las mal llamadas obras de peatonalización”, remarcaba el edil, quien armado de fotografías que reflejan las últimas semanas en nuestra ciudad, denunciaba que en la calle Tesifonte Gallego, esquina calle Tinte, se estableciera una lona que “impedía” la visibilidad de peatones y conductores y que complica la accesibilidad a personas con movilidad reducida o a aquellos que llevan carritos de bebé, argumentaba.

También citaba Peñarrubia la calle Marqués de Villores, esquina Dionisio Guardiola, señalando que en esta zona se ha ampliado tan solo 20 centímetros la acera, instando a considerar “para qué se están modificando nuestras calles”, con el presupuesto que ello conlleva, si luego el cambio no es sustancial. En esta misma calle, Peñarrubia recordaba que se actuó en las dos aceras a la vez, con el desbarajuste que supuso para los albaceteños. Además, las zonas cercanas a las obras carecen de la señalización adecuada para evitar embotellamientos, indicaba.
Y es que, la empresa encargada de hacer las obras “suspendió” en el plan de obras, sacando un 3 sobre 10, ya que “ni desglosa fases ni plazos” de ejecución, incumpliendo también lo anteriormente señalado, por lo que el concejal lamenta que el Ayuntamiento “contrate a la empresa más barata”, en detrimento de la calidad y el bienestar de los albaceteños. Cabe recordar que se elige a la empresa en función del precio, que ocupa un 90% de los requisitos, y en un 10% en función del plan de obras que presente.

Obras previas
También lamentaban desde Ganemos que las calles Carnicerías y Teodoro Camino lleven cuatro meses viendo como “se abren y se cierran zanjas”, “descoordinación” que afecta ya no solo a vecinos, sino también a comerciantes y que si bien es cierto corresponde a las obras previas llevadas a cabo por empresas que aprovechan las actuaciones para renovar sus instalaciones de agua o telecomunicaciones, estos trabajos deberían estar supervisados por el Ayuntamiento, que tendría que “exigir que se redujeran los impactos de las obras, la coordinación con las empresas y si eso no es posible, que sea el propio Ayuntamiento el que las lleve acabo”, incidía el edil.
Por último, Peñarrubia remarcaba ser consciente de que “es difícil convivir mientras se llevan a cabo obras”, pero, continuaba que estas consecuencias deben estar “dentro de algo soportable”, por lo que pedía al Ayuntamiento que minimice el impacto de estas actuaciones en la ciudadanía y, que de una vez por todas se cierre la calle Rosario al tráfico.


