/Sandra Manzanares/Foto: María Guerrero/
El estado del edificio ubicado en la calle Rosario, número 89, ha generado en numerosas ocasiones las quejas de los vecinos, tanto por la suciedad que en él se aglutinaba como por el poco espacio del que disponían los peatones para caminar por su acera. Inmueble que está siendo demolido por el Ayuntamiento de Albacete, que además, tirará abajo el tabique que sesga la vía pública.

Como señalaba el concejal de Obras Públicas, Julián Garijo, “se mantendrá la fachada con un andamiaje especial”, pues la misma, que data de principios el siglo anterior, está protegida. “Se trata de una actuación compleja en todos los sentidos”, apuntaba el edil, señalando que el seguimiento directo de la situación ha permitido la limpieza interior y retirada de animales que “se colaron” durante un tiempo.

Cabe señalar que el solar situado en la calle del Rosario está situado frente al Colegio Mari Llanos Martínez, por lo que está actuación adquiere especial relevancia y es “muy importante desde el punto de vista de la salubridad y la seguridad, que consiste en demoler el edificio completo que tiene más de 600 metros cuadrados construidos”, indicaba Garijo, añadiendo que los trabajos de demolición y desescombro pueden abarcar un mes.

De manera previa se han llevado a cabo otro tipo de tareas como el vallado exterior o el derrumbe del edificio contiguo, del que “se ha sujetado la fachada pues tiene una catalogación ambiental”, apuntaba el edil detallando que, tras la demolición de este edificio, se tuvo que instalar una estructura de sujeción de la fachada sobre la acera, sin poder trasladarlo al interior hasta que no se acometiera esta nueva demolición, es por eso que, tras las obras que comenzarán en breve, se retirará ese saliente que impide la correcta movilidad en la acera de impares de la calle del Rosario y la acera pasará a tener una anchura de 1,80 metros.

Recordando que el Ayuntamiento ha solicitado “autorización judicial para poder entrar en el edificio y valorar las condiciones que tenía”, Garijo señalaba que “se ha tenido que hacer formalmente la declaración de ruina para poder actuar directamente desde el Consistorio”, para lo que se ha tenido que recurrir a la vía judicial, pues es la empresa la que tiene la potestad de hacer las actuaciones de mejora.
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