¿Debería ser el asesinato de una mujer perpetrado en Albacete este lunes un caso de Violencia de Género?

/Sandra Manzanares/

Violencia familiar, doméstica, contra la mujer, machista, de género… Con el paso del tiempo la violencia ejercida sobre la mujer ha ido adquiriendo diferentes denominaciones, aunque no todas son correctas, y muchas de ellas, se confunden. Y es que uno de los primeros pasos para poder abordar y solucionar un problema es identificarlo y ponerle nombre, por lo que conviene aclarar esta cuestión.

Para ello hemos recurrido a la letrada y exalcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, quien refiriéndose al Convenio de Estambul, nos explica que “cualquier violencia que sufra la mujer es de género”,  considerando la categoría de género “como la socialización diferente en la que se nos educa a hombres y mujeres por el mero hecho de nacer hombre o mujer”. Se trata, pues, de un aspecto ideológico que marca la diferencia entre ambos sexos en muchos ámbitos de la vida, creando así la cultura del patriarcado, que llega hasta nuestros días”, lamenta Oliver.

Patriarcado que adopta nuevas formas en la crítica a las leyes o políticas de Igualdad, que evidencia la resistencia a la igualdad real y efectiva, que “es lo que hay que conseguir para acabar con la violencia de género”, sostiene la exalcaldesa y letrada, señalando que la confusión en la terminología de la violencia hacia la mujer está fundamentada, en buena parte, en la tipificación que hace el Código Penal de nuestro país sobre la categoría de violencia de género, especificando que la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, recoge en su artículo primero, que es aquella violencia que “se ejerce sobre las mujeres por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”, dice el texto.

De no producirse este supuesto, en el que la mujer sea agredida por su pareja o expareja, la víctima no podría considerarse de violencia de género. En este punto, y según el Convenio de Estambul, destacar que el término “violencia doméstica” comprende todos los actos de violencia física, sexual, psicológica o económica que se producen en la familia o en el hogar, independientemente de que el autor del delito comparta o haya compartido el mismo domicilio que la víctima. 

Asesinato en Albacete

El suceso ocurrido este lunes en nuestra ciudad, en el que una mujer era asesinada presuntamente a manos de su excuñado, cuya exmujer, hermana de la víctima, estaba bajo protección del Instituto de la Mujer precisamente por una situación de violencia de género del presunto asesino, ha reabierto, tristemente, el debate. ¿Debería ser considerada esta mujer víctima de violencia de género? Y decimos violencia de género, ya que el término acuñado universalmente, como así lo expresa el Convenio de Estambul, ratificado por España en 2014, para denominar a cualquier violencia que sufra la mujer por, simplemente ser mujer, es el de género.

Con la Ley en la mano, el asesinato de esta albaceteña no sería considerado violencia de género, aunque, para Oliver, sí que lo sería ya que está basado en la “desigualdad real y el desequilibrio” que todavía existe entre hombres y mujeres; por lo que habría que modificar la descripción de la Ley y adaptar totalmente el Convenio de Estambul a nuestra normativa. Respecto a la hija de la fallecida, destacar que si su madre fuera considerada víctima de violencia de género, ella lo sería también, y tendría derechos por esta catalogación; y los tendrá también amparada en la Ley 35/1995, de ayudas y asistencia a las víctimas de delitos violentos y contra la libertad sexual.

“La mentalidad es una barrear invisible difícil de cambiar”, señala Oliver, instando a la responsabilidad social de entender lo que significa el patriarcado y la violencia ejercida contra las desde una perspectiva transversal desde todos los ámbitos, endurecer normas penales y articular medidas para que las mujeres puedan salir de ese círculo y hacer cumplir las órdenes de alejamiento. Y es que, todavía queda mucho camino por recorrer en la Igualdad, llave de la erradicación de la violencia de género.

 

Mapfre

El Digital de Albacete

Diario digital líder en Albacete con toda la información de la capital y provincia
Botón volver arriba