/Lidia Rodríguez/
La ex Presidenta Provincial de Cruz Roja, Lola Moreno, ha convocado una rueda de prensa este miércoles tras el reciente cese de su cargo el pasado 20 de Abril. Moreno ha estado arropada por amigos y ex compañeros en la Plaza Mayor de Ciudad Real para dar a conocer ante los medios los motivos de dicho cese y la dimisión de otros trabajadores de la organización.
Tras 10 años al frente de la Institución, Moreno asegura que “nunca antes había sido tratada con tanta frialdad”, algo dice que es impropio de una entidad cuyo principio fundamental es la “humanidad” y destaca que no le han sido agradecidos todos estos años de dedicación para ayudar a las personas más necesitadas y desfavorecidas de la provincia. Lola cuenta con una larga trayectoria de 45 años de trabajo y voluntariado en Ciudad Real, lo que le llevo a recibir el premio Empoderamiento y Liderazgo en 2016 por el Ayuntamiento de Ciudad Real.
La “falta de transparencia”, “los privilegios de los altos cargos” y el “poco peso del voluntariado” han sido los motivos de Lola para denunciar ante la ciudadanía lo que “hay dentro” de esta popular entidad. “Me echan porque les he sido incómoda durante mucho tiempo, les he cuestionado muchas cosas, les he pedido papeles a los altos cargos remunerados de la provincia”, asegura Lola Moreno.
Altos cargos
Según la ex presidenta, las desigualdades salariales están muy presentes en la entidad pues los dirigentes de la organización cobran cantidades “desorbitadas” frente a los 900 o 1.000 euros mensuales que cobran el resto de trabajadores que “se dejan cada día la piel”. “Nos estrujan, utilizan y si hablas o pides lo que en justicia nos pertenece, o pides información, te apartan y te echan”, manifestaba Moreno.
Lola se pregunta cómo es posible que los dirigentes de esta entidad “humanitaria” estén a su vez en Consejos de Dirección o Administración de los bancos y cajas, cuando desahucian a la gente, les venden preferentes y los arruinan. Algo que acusa de ser una “incoherencia” cuando luego “va esta institución y les lleva comida, mantas y les paga máximo 2 meses de alquiler”.
Así mismo, Moreno declara que ha sido sustituida por el Coordinador Autonómico de Cruz Roja, que es un delegado especial que no “les va a cuestionar nada”, ni les va a “pedir papeles a estos poderosos” de la Oficina Provincial. “Ya han conseguido lo que querían, una sede bonita, buenos despachos, buenos sueldos y privilegios, para poder desunir y dirigir a su manera esta institución humanitaria de voluntariado”, lamentaba Lola.

Voluntariado
Aunque esta institución dice ser una “organización de voluntariado”, según Lola, los voluntarios “no son tratados cómo se merecen”, son los “que menos pintan” y están totalmente desamparados, al menos en esta provincia, y les “escatiman hasta los bocadillos”.
“No he visto a ningún voluntario del sector juvenil, personas de mediana edad o personas mayores, irse de esta institución y estar contento con el trato recibido por parte de los que gobiernan”, comenta Lola. El voluntariado tiene derecho a avanzar, a expresar sus opiniones y a decir lo que piensa algo que “no se tiene en cuenta» por la entidad según palabras de Lola, quien asegura que lo único que quieren los que gobiernan es seguir dirigiendo “el cotarro”, ganar “un pastón” sin ocuparse de lo que pasa en la provincia.
Captación de socios por una empresa externa
A las personas que abordan en la calle o llaman por teléfono para hacer socios, lo hace una empresa privada llamada Wesser, algo que fue denunciado hace meses por los Comités de empresa de un sindicato en Cataluña y Málaga, porque presuntamente “explotan a sus trabajadores”. Esta empresa se queda con la primera cuota íntegra del primer año de los socios, lo que les hace recaudar al año 1.700.000 euros.
Lola asegura que tanto ella como otros vicepresidentes y presidentes provinciales rechazaron la forma “indigna” de trabajar de esta empresa y cuestionaron a Cruz Roja Española el porqué de trabajar con este tipo de empresas cuando se supone que son una organización “justa e igualitaria”.


