/Hugo Piña/
Así lo reconocía en el día de ayer martes el Consejero Delegado del club en la rueda de prensa de despedida del técnico del primer equipo José Manuel Aira. Día complejo ante una situación inesperada en lo que vendría a ser la estabilización del proyecto de los nuevos gestores y de la que su cabeza más visible es el directivo malagueño Víctor Varela.
“En un día como éste y de manera particular, estoy ante mi día más comprometido y triste desde que llegué a Albacete”, señalaba públicamente un Varela visiblemente afectado por la decisión que se hubo de tomar cuando apenas se llevan disputadas siete jornadas de liga y donde el comportamiento del cuerpo técnico de la primera plantilla para con los nuevos gestores siempre fue inmaculada.
No comienza bien por tanto la estabilización del brillante proyecto de Skyline en la ciudad de Albacete, pues a las primeras de cambio hubo de hacer precisamente eso, un cambio. Sinónimo de que algo no funciona bien y que lleva aparejado la situación deportiva del primer equipo, sumido en la zona de descenso a Segunda B habiendo sumado tan solo cuatro puntos de veintiuno posibles.
Se adereza todo ello además con unos guarismos que preocupan y mucho al entorno, pues solo cuatro dianas a favor ha sumado el equipo mientras que por el contrario, catorce dianas son las que ha encajado en los siete partidos de Liga. Éste último aspecto por cierto no se daba en el primer equipo desde hacía 32 años, elemento que hace denotar y sobre todo evidenciar unos problemas (deportivos) que tendrá que subsanar el nuevo entrenador.


