/Sandra Manzanares/
Todas las calles de Albacete no cuentan con la misma iluminación durante la noche, algo que muchos de nosotros nos hemos preguntado, y que tiene su explicación. Hay que tener en cuenta que el alumbrado público de nuestra ciudad está cambiando, y es que, actualmente mezcla dos líneas diferentes. Una es la instalación eléctrica tradicional de doble circuito y la otra es la que desde hace 15 años se viene desarrollando en la ciudad, que deja atrás este tipo de sistema.
La instalación tradicional de doble circuito permite variar la iluminación de las farolas en función de cada calle. Así, a partir de las 11 de la noche y como medida de ahorro energético, se apagan la mitad de las farolas, quedando en las calles con una única acera un esquema que alterna por cada farola encendida, una apagada.
Siguiendo este modo convencional, y en las calles en las que a ambos lados hay entes lumínicos, las de una parte se apagan quedando las de la acera de enfrente encendidas. Así, se reduce el gasto y las farolas continúan prestando los servicios mínimos a los ciudadanos durante la noche, como nos explica el concejal de Obras Públicas, Julián Garijo. A partir de las 7 de la mañana, la luz en la ciudad se restablece al 100%.
Cabe destacar que, en las zonas más antiguas de Albacete, y por motivos de seguridad, las mismas farolas están encendidas tanto durante el día como por la noche, ubicaciones como las del Perpetuo Socorro o las inmediaciones de Urgencias del Hospital General.
Luminarias modernas
Desde el año 2.000 se dejó de instalar el sistema de doble circuito, modernizándose así la ciudad con los tiempos y permitiendo un mayor ahorro energético. De esta manera, de las 24.000 farolas con las que cuenta Albacete, el 40% tiene cuadros eléctricos que incorporan un reductor de flujo para que la tensión normal de 230W disminuya por la noche. Algo que permite dejar todas las luces encendidas pues el descenso de energía se consigue adaptando el nivel de la luz.
Además, Garijo detalla que cuando se renueve el alumbrado de la ciudad, que comprende las pedanías, los Polígonos Campollano y Romica y la zona de Ajusa, se cambiarán todos los puntos por tecnología LED, lo cual hará que todas las farolas queden encendidas y “podamos regular el porcentaje que queremos que ilumine”. Este proyecto se encuentra en la fase previa de licitación, ya que los pliegos “se están terminando” siendo la idea que “para mayo se pueda adjudicar y empezar el próximo año con las obras”.


