La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ofrecerá diez becas de prácticas académicas externas para universitarios con discapacidad, gracias a un programa convocado por Fundación ONCE y Crue Universidades Españolas.
En total, 300 alumnos con discapacidad de toda España podrán acceder a una de estas becas de prácticas para estudiantes universitarios con discapacidad, que cuentan con la cofinanciación del Fondo Social Europeo en el marco del Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social 2014-2020, según ha informado Fundación ONCE.
El programa, denominado ‘Becas-Prácticas Fundación ONCE-Crue Universidades Españolas’, promueve la realización de prácticas académicas externas a alumnos con discapacidad, «a quienes se facilita su acceso a una primera experiencia laboral». De este modo, se pretende «mejorar sus oportunidades laborales y su carrera profesional».
Podrán realizar este programa de prácticas en empresas los alumnos universitarios que tengan una discapacidad reconocida igual o superior al 33 por ciento, que estén matriculados en cualquier enseñanza oficial o propia de grado o máster impartida por la universidad o por los centros adscritos participantes y que tengan superados créditos suficientes del correspondiente título universitario.
Se priorizará a los alumnos de último curso y no podrán mantener relación contractual de tipo laboral, de prestación de servicios o asimilable en el momento de disfrutar de la beca.
Para participar en la convocatoria, los estudiantes deberán inscribirse a través de la página web que Fundación ONCE tiene habilitada a dichos efectos. El período de inscripción se iniciará este martes, 1 de noviembre, y permanecerá abierto hasta el 31 de diciembre de 2016.
La primera Convocatoria del Programa se desarrollará durante el curso académico 2016/2017 y las prácticas en empresa o entidad participante podrán realizarse hasta el 30 de octubre de 2017. Las jornadas serán de 25 horas semanales con el horario pactado entre la empresa y el estudiante, garantizando la compatibilidad con los compromisos de la actividad académica que ha de desarrollar el alumno en la universidad.
El periodo de las prácticas será de tres meses, ampliable a seis a instancias de la empresa, y podrán desarrollarse en grandes empresas, pymes, microempresas, entidades de la economía social y del tercer sector, así como otras instituciones y entidades públicas o privadas.
El objetivo del programa es complementar la formación universitaria de los estudiantes, acercarles al ámbito profesional, facilitarles una primera experiencia laboral y, al mismo tiempo, reforzar el compromiso de las empresas en la contratación de personas con discapacidad, todo ello para «avanzar en las oportunidades de empleo del colectivo y su carrera profesional en empleos técnicos y altamente cualificados».
Las empresas y entidades participantes deberán asegurar los mecanismos y procedimientos necesarios para garantizar una experiencia positiva, tales como asegurar la accesibilidad del puesto o asignar un tutor responsable.
Según señalan tanto Fundación ONCE como Crue Universidades Españolas, la necesidad de este programa «se pone de manifiesto con las cifras que arrojan diferentes informes y estudios sobre la relación de una educación superior y un mejor acceso al empleo por parte del colectivo de personas con discapacidad».


