La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete tiene previsto sentar en el banquillo de los acusados el próximo martes, 11 de octubre, a un hombre por un presunto delito de abuso sexual a una menor de 16 años por el que se enfrenta a 5 años de cárcel. El escrito de acusación del fiscal pide por este delito para el acusado además la prohibición de aproximarse a la víctima a una distancia inferior a 500 metros, a cualquier lugar donde se encuentre, así como a acercarse a su domicilio, a su lugar de trabajo y a cualquier otro que sea frecuentado por ella durante 8 años y la prohibición de comunicación con la víctima que le impida establecer con ella, por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito,verbal o visual,durante 8 años. Por último el acusado se enfrenta a la petición de libertad vigilada durante 8 años, posterior al cumplimiento de la pena privativa de libertad.
Acusación
El escrito de acusación del fiscal, al que ha tenido acceso El Digital de Albacete, establece que en la ciudad de Albacete, sobre las 18:30 horas del 26 de octubre de 2015, el acusado súbdito rumano, condenado con anterioridad como autor de un delito de abuso sexual, se acercó a una menor de edad -en el momento de los hechos contaba con 15 años de edad- cuando ésta y su amiga se encontraban en un portal de un edificio de una conocida avenida de Albacete. Este edificio, detalla el fiscal, “al no estar alineado con los demás, forma un recoveco oscuro en la calle y en él estaban la menor y su amiga”, fue entonces cuando el acusado “les preguntó si conocían dónde estaba el albergue, ante lo que las chicas le ignoraron, el acusado insistió y matizó que le habían dicho que estaba cerca de un campo de fútbol”.
Acto seguido la menor, “que estaba conversando sobre ello con su amiga se giró hacia el acusado y le dijo que no lo sabían”, en ese momento, “de forma súbita” explica el fiscal “el acusado, fingiendo estar agradecido,se arrimó a la joven con la aparente intención de darle un beso y un abrazo como gestos de gratitud, pero nada más acercarse a ella abrazó fuertemente a la adolescente, y, al tiempo que le daba las gracias, la levantó del suelo y la mantuvo en vilo. Teniéndola así, agarrada, la besaba en los mofletes e intentaba besarla en la boca pero la chica movía de un lado para otro su cabeza para evitar ser besada”.
La amiga, matiza el escrito de acusación del fiscal, “intentaba liberarla cogiéndola de la mano y estirando, consiguiendo, de esta forma, que el acusado la soltase y la dejara en el suelo y de pie. Pero siguió con su manoseo, y le toqueteó el culo y los pechos, por encima de la ropa, hasta que la chica consiguió zafarse de él”.
El acusado fue detenido ese mismo día y permaneció desde entonces privado de libertad y encarcelado desde el 29 de octubre, cuando el Juzgado de Instrucción decretó su prisión provisional.


