/Sandra Manzanares/Fotos: María Guerrero/
Un ambiente sano, mojitos y buena compañía es la fórmula que hace de las tardes de la Feria de Albacete un éxito, algo en lo que coinciden quienes han formado parte de esta “primera tarde de mojitos”.
Y es que, este jueves, un gran número de albaceteños y visitantes han bailado en el Recinto Ferial al ritmo de la música que ofrecen los arcos y las carpas, y de “bebidas fresquitas” con las que soportar el calor que todavía reina en la ciudad.
Así, una de las asistentes a la primera tarde de la Feria de Albacete, Pilar Viera, nos cuenta que, aunque la Feria “merece la pena siempre, lo mejor es por las tardes”. En este sentido, a Pilar le gusta “aprovechar el buen ambiente que hay de día” y recogerse cuando cae la noche.
En ello coincide Francisco García, un albaceteño de 35 años, que apuesta por el “tardeo” de la Feria, y disfrutar con sus amigos en un horario en el que la gente “todavía no ha bebido demasiado”. Además, Francisco resalta que “como buen manchego, se recupera pronto” y procura no perderse ni una sola jornada de Feria, ya que 10 días al fin y al cabo “se pasan volados”.
Por su parte, la albaceteña Marta Maxia, de 30 años, destaca que una de las ventajas de salir “a la hora del mojito” es que “no te acuestas muy tarde y puedes aprovechar el día siguiente”. En esta línea, Marta nos cuenta que prefiere ir a la Feria cuando todavía luce el sol porque le “encanta el buen rollo que hay y la amabilidad de la gente”.
En cuanto al perfil del consumidor que suele acudir a las carpas o a las peñas por las tardes, uno de los socios del arco del Club Baloncesto AJJ, Pablo Morcillo, explica que es variado, ya que “hay todo tipo de clientes a cualquier horario: desde chavales de 18 años a los padres que dejan un rato a sus hijos y se escapan a tomarse un mojito”.
El que prueba, repite
Además de que albaceteños de distintas edades disfrutan de la parte más ociosa de la Feria, también nos visita gente de otros puntos de España como es el caso de estas primas de Palma de Mallorca, Antonia Morales y Victoria Moral.
A ambas les une un parentesco familiar con nuestra tierra, motivo por el que conocen las fiestas de la ciudad y procuran venir “todas las Ferias que pueden y pasar los días enteros en el Recinto” porque les encanta “el buen ambiente y su gente”.
Y también los hay que vienen por primera vez. Así, Alberto Rodríguez, de Gran Canaria, ha saboreado esta primera tarde de mojitos en la Feria, algo que “desconocía, porque al ser de fuera tenía una imagen bastante sesgada de la ciudad”.
De esta manera, Alberto apunta que ha decidido venir a Albacete por recomendación de sus amigos y se ha mostrado “gratamente sorprendido por el carácter abierto y simpático de la gente de aquí”.
Dentro de unos días el canario volverá a su tierra y contará la “buena experiencia” que se ha llevado de la Feria de Albacete y su gente. Experiencia que sin duda repetirá.