/@NachoLopezAB/
El que fuera preparador físico del Albacete Balompié en la etapa de Antonio Gómez, vivirá los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro desde el banquillo de la selección iraquí de fútbol.
Jugador de balonmano profesional durante tres temporadas defendiendo el escudo del Ademar León en Liga ASOBAL durante su adolescencia, no dejó de lado sus estudios y se licenció en INEF, completándolos en Green Bay (EEUU) al especializarse en alto rendimiento. Regresó a España con 24 años y tras sacarse el Doctorado, se convirtió en el director de un centro deportivo de alto rendimiento más joven de todo el país al encabezar el Centro Deportivo de Alto Rendimiento de Castilla León de Balonmano. Un día, Rafa Benítez se cruzó en su camino y sus vidas tomaron caminos paralelos tras recibir la llamada del entrenador para ofrecerle la posibilidad de hacerse cargo de la parcela física en el Liverpool. Gonzalo no se lo pensó y pasó de los despachos al césped, su verdadera vocación, en un segundo.
En Liverpool conoce a Antonio Gómez y precisamente, de la mano del madrileño, llega primero al Real Valladolid y luego, en la temporada 2011/2012, al Albacete Balompié. Con la llegada de Gonzalo Rodríguez al Alba, llega también al cuadro blanco la cuantificación de todos los datos posibles de los jugadores para sacar el máximo partido de ellos y minimizar en todo lo posible las lesiones. No es convertir a los jugadores en robots, pero casi; bromeaba Gonzalo Rodríguez con los compañeros de la prensa por los pasillos de la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta cualquier día de entrenamientos.
Los resultados no terminaron de acompañar durante la segunda temporada de Gómez y Rodríguez al frente del Albacete Balompié y el 17 de marzo de 2013, ambos fueron cesados y relevados en sus funciones por Luis César Sampedro y Pedro Gómez. Tras su destitución regresó a Valladolid y prestó sus servicios de manera individual a deportistas de alto rendimiento, pero su espíritu aventurero, el mismo que le llevó con 18 años de edad a recorrer Camboya de norte a sur ayudando a los más necesitados, iba despertando día a día en Gonzalo Rodríguez el gusanillo de preparar sus maletas de nuevo.
Así fue y hace ahora dos años, un día, sonó el teléfono y desde el otro lado de la línea, una oferta para ser el preparador físico del Erbil Sport Club de Iraq sorprendía a un Gonzalo Rodríguez que no tardó en dar su sí y embarcarse en esta nueva y exótica aventura. Aventura, que lamentablemente terminó antes de lo previsto debido a la toma de Mosul por las tropas del ISIS ocho meses después de aterrizar Gonzalo en la región del Kurdistán.
Vuelta a España de nuevo y casi antes de poder darse cuenta, Gonzalo estaba viajando a Qatar para enrolarse en el proyecto del Aspire Zone Qatar; el mayor centro de alto rendimiento del mundo. Y como la vida de Gonzalo no sería lo mismo sin sorpresas, hace un año, la Federación Iraquí de Fútbol solicitó sus servicios como preparador físico para encargarse de la selección absoluta y la selección sub 23 y además, le permitía compaginar su trabajo en Qatar.
Seducido por completo ante dicho ofrecimiento Gonzalo aceptó el reto y tras mucho esfuerzo y sacrificio, el pasado enero conseguía clasificarse junto a la selección sub 23 para los Juegos Olímpicos que darán comienzo en unas horas en Río de Janeiro.
Gonzalo Rodríguez. Del balonmano, a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro con la Selección Iraquí de fútbol pasando por el Albacete Balompié.



