/Sandra Manzanares/Fotos: Pilar Felipe/
Salud, dinero, amor… son algunos de los deseos más ansiados por los albaceteños en la noche de San Juan.
Albacete ha celebrado la festividad de su patrón con la salida desde la Catedral de 5000 antorchas que han recorrido las calles de la ciudad hasta desembocar en la tradicional hoguera de San Juan, en los Ejidos de la Feria.
La noche ha comenzado con un pequeño susto para los albaceteños cuando, por un descuido, ha empezado a arder el atrezo que rodeaba a la imagen de San Juan, en la puerta de la Catedral. La imagen no ha sufrido daños y se ha sofocado el fuego rápidamente con los extintores que hay en la Catedral.
Una vez vuelta la normalidad, y después de un trayecto en el que el fuego ha iluminado la ciudad, miles de albaceteños se han congregado en torno a los ‘redondeles’ para disfrutar de la noche más corta y mágica del año.
Dicen que el fuego es purificador, y así, los vecinos de Albacete han querido deshacerse de sus malos augurios quemándolos en la hoguera: problemas familiares, desempleo y enfermedades han sido los más nombrados.
Por su parte, el alcalde de Albacete, Javier Cuenca, quemaría las “enfermedades y la destrucción de empleo”. El primer edil ha expresado su “satisfacción al ver como todos los albaceteños han salido a la calle para disfrutar de una noche tan especial, una de las tradiciones más importantes, emblemáticas y queridas para todos”.
Después de la hoguera y el castillo de fuegos artificiales, el Recinto Ferial ha acogido la verbena de San Juan en la que la orquesta ‘Montecarlo’ ha hecho bailar a niños y mayores y donde han podido disfrutar de las degustaciones de la ‘paloma sanjuanera’ y los ‘rollicos de anís’




















































