/Mari Cruz Soro/ Fotos: Pilar Felipe/
La ceremonia, amenizada por la Asociación Musical Universitaria de Albacete (AMUA), ha tenido lugar durante la tarde del miércoles en el edificio Polivalente de la Universidad y ha estado presidido por la directora académica de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, Rosa María Martínez, a la que han acompañado la directora académica de Investigación y Política Científica, Cecilia Fernández; el decano de la Facultad de Humanidades de Albacete, Francisco Cebrián; el catedrático de Filosofía de Educación Secundaria y profesor de la UCLM, Tomás Miranda, como padrino de la Promoción y, el coordinador de dicho Programa en el Campus de la ciudad, Juan Antonio Belmonte.
Éste último ha querido hacer un recorrido por todo lo que se engloba dentro del programa, -que está dirigido a personas mayores de 50 años-, a la vez que ha destacado que la solidez del grupo “será otro sostén más para que siga habiendo buena salud” en el mismo. Igualmente, también ha calificado a estos alumnos como “activos, colaboradores y muy participativos”, especialmente en las actividades extraescolares que se organizan y ha puesto en valor la versatilidad del ciclo integrado.
Cecilia Fernández, por su parte, ha manifestado su satisfacción por el hecho de que el alumnado siga “teniendo gana de conocimiento”; mientras que, Francisco Cebrián, ha expresado que estamos ante una estructura que es “una corriente creciente y una necesidad social”.
El padrino de esta promoción 2013-2016, Tomás Miranda, ha impartido una clase magistral repleta de reflexiones sobre el tiempo, con un discurso cargado de metáforas donde ha habido referencias a Jorge Manrique, Antonio Machado o al propio José Saramago.
Esta veintena de alumnos ha tenido en la intervención del delegado del tercer curso, Francisco Gálvez, palabras de agradecimiento y satisfacción por el logro conseguido. “Venir aquí es tener la oportunidad de ampliar conocimientos y cultura”, ha referido.
Una experiencia maravillosa para el alumnado
-Joaquín Alonso
Joaco, como se hace llamar según su apodo asturiano, hizo hace más de 40 años ingeniería industrial, porque se vio “abocado a ello”, pero su vocación eran las Letras. Hace seis años que se vino a Albacete a vivir y se encontró con un proyecto “hermoso, maravilloso”, donde la formación es, para él, “de mucho nivel”. Esto “te permite convivir con gente joven, porque puedes ir de oyente a las clases de la enseñanza reglada”, señala, añadiendo que aquí se dan cuenta de lo mucho que les falta por saber.
-Alfonso López
Este prejubilado desde hace tres años se planteó qué hacer con su vida y ahí está: “Una de las opciones que más me interesó fue la de la Universidad de los Mayores”. Hacen lo mismo que cualquier otro estudiante y según comenta Alfonso, pueden utilizar las mismas instalaciones. Le mueve el “ánimo de conocer nuevas cosas y de aprender” y recalca la importancia de “mantener la mente activa”.
-Ana López
Es una de las tres hermanas que asisten a este programa de la Universidad de Mayores. “Me inscribí porque mi hermana gemela ya venía y me dijo que me apuntara”, afirma. Califica la experiencia como muy bonita, en la que ha aprendido mucho y conocido a compañeros fabulosos. Se muestra también muy contenta con el profesorado y con la formación recibida. “Esto es maravilloso. Te llena el espíritu, el cuerpo, te quita años y, además, te llena de alegría”, declara.













































