Coches, aceras, cristales… han amanecido hoy en Albacete cubiertos por una capa de tierra. Durante la madrugada las precipitaciones han arrastrado parte de polvo sahariano que se encuentra en suspensión en gran parte de la Península Ibérica, y es que el viento ha traído hasta Albacete una enorme nube de polvo procedente del Norte de Marruecos que permanecerá sobre la Península al menos hasta el miércoles.




