/Conchi Ruescas/
La iniciativa que hace tres años emprendió la abuela de uno de los alumnos del Colegio Martínez Parras junto al entonces director del centro, Pedro Blázquez, para conseguir padrinos para los niños que habían perdido las becas del comedor escolar, se verá reconocida este viernes 27 de noviembre con motivo del Día de la Enseñanza. Y es que el colegio hellinero es uno de los veinte miembros de la comunidad educativa reconocidos este año por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte.
Según ha explicado a El Digital de Hellín el antiguo director del centro y actual jefe de estudios, Pedro Blázquez, en 2012 la Consejería dejó de dar becas a consecuencia de la crisis y se pensó en realizar una campaña de apadrinamientos para los niños del comedor escolar, “tanto se oye en Hellín que la gente tenía apadrinados niños de África y Sudamérica, y dijimos si es que ahora Sudamérica y África están aquí en el barrio, porque el barrio se vio muy afectado por la crisis económica, así que pensamos en hacer una campaña para que la gente pudiera pagar las comidas a los niños que se quedaban sin becas para el comedor escolar”.

Cerca de 50 niños apadrinados
Así que la intrépida abuela y el actual jefe de estudios se pusieron manos a la obra y comenzaron a preguntar a los hellineros “para ver quiénes podían apadrinar a niños. El primer curso conseguimos 34 niños apadrinados, el segundo curso 43 y el último curso, el año pasado, fueron 47”. Además, ha indicado Blázquez, “el último curso se fue corriendo la voz y no solo colaboraron particulares si no también asociaciones, cofradías y hermandades de la Semana Santa, ONGs, a nivel provincial también algún sindicato de enseñanza, una asociación también organizó una tómbola en la Feria de Hellín y el dinero lo dedicó al comedor escolar, otra asociación también organizó un concierto a beneficio del comedor, hubo una ola de solidaridad volcada con el comedor del Colegio Martínez Parras”.
Esto demuestra, ha dicho el antiguo director del Martínez Parras, que Hellín es una ciudad solidaria, “unos 850 euros cuesta darle a un niño todo el curso de comer y la gente me paraba la gente por la calle y me decía: yo no puedo dar esa cantidad pero si que podría hacer pequeñas aportaciones” por lo que se pidió la colaboración de Cáritas para que los ciudadanos hicieran esas pequeñas aportaciones de 15 o 20 euros en la cuenta de Cáritas. “Cuando la organización consideraba que había dinero suficiente para apadrinar a un niño, se hablaba con Servicios Sociales para que nos dijese de los chavales que estaban becados en el comedor en el listado, los que más necesitados estaban y se metía otro niño al comedor” ha apuntado.
También habían padrinos que venían directamente con nombres y apellidos porque querían apadrinar a un niño en concreto porque “conocían de las dificultades de la familia y el apadrinamiento se hacía directamente”. Es por ello que ha destacado Blázquez que “el premio es para ellos porque ellos son los que en realidad han puesto su dinero, su esfuerzo y se han volcado para que estos tres años se hayan podido cubrir las necesidades de los chiquillos”.
Además, la Consejería de Educación ha considerado oportuno que Pedro Blázquez hable en nombre de los veinte premiados en el acto que se desarrollará en Guadalajara. En ese sentido, ha adelantado que su intervención girará en torno a la a importancia que tienen todos los sectores de la comunidad educativa, “trabajamos juntos para conseguir niños formados y niños felices y sobre todo en la ilusión que nos ha llevado a todos los galardonados a hacer lo que hemos hecho, unos con motivo de unas actividades innovadoras, otros con el trabajo diario pero todos con la ilusión y con las ganas de que lo que hacíamos diera los resultados que todos vamos buscando que es el beneficio del alumno”.

