El Grupo municipal de Ganemos ha aportado esta mañana a la Mesa de Contratación diferentes resoluciones del Tribunal Central de Recursos Contractuales, en las que se reconoce que los contratos de servicios como la recogida de residuos y la limpieza viaria no son contratos de “gestión de servicios”, sino contratos de “servicios”.
Dichas resoluciones añaden que sólo pueden ser objeto de gestión indirecta los servicios que pueden reportar un beneficio o pérdidas para el empresario o la entidad que los gestiona, es decir en la que asuman un riesgo comercial evidente. Así mismo, tampoco la retribución del contratista puede depender de la mayor o menor generación de residuos, y en el caso de la limpieza viaria, parece directamente imposible, al no existir la posibilidad de cobrar una tasa a los vecinos en función del mayor o menor uso de este servicio.
Esta licitación se inició hace más de un año y desde entonces ha generado problemas, debido, en parte, al cambio normativo en materia de contratación que se produjo una vez redactado el pliego del concurso. Unos meses después, los técnicos municipales emitieron un informe proponiendo la exclusión, por diferentes causas, de las cinco empresas licitantes. Esto provocó que la empresas recurrieran al Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC), que ha resuelto readmitir a dos de ellas: Valoriza (Grupo Sacyr) y CESPA (Grupo Ferrovial); así como levantar la suspensión del procedimiento de licitación.
Tres opciones posibles
En el día de hoy, tras un largo debate en Mesa de Contratación, se han planteado tres posibles opciones: Una, recurrir la decisión del TACRC; dos, seguir adelante con las dos empresas que quedan el proceso de licitación; y tres, redactar un nuevo pliego.
Para el Grupo de Ganemos esta última opción es la que se ajusta a Derecho, ya que esto permitiría cambiar la naturaleza jurídica a “contrato de servicios”. Por este motivo, y considerando que el contrato con la modalidad de “gestión de servicios” es una clara vulneración de la normativa de contratación pública, Ganemos ha votado en contra de que se reanude el proceso, “ y nos reservamos el derecho de recurrir el contrato de adjudicación si éste llegar a materializarse, al igual que ya ha sucedido en municipios como Crevillent o Guadalajara”, señalan.
También “ponemos en duda el cumplimiento de las condiciones de trabajo que el pliego pretende garantizar a los trabajadores y que serían subrogados por la nueva empresa adjudicataria”.
Hay que señalar en este punto que el Comité de Empresa del servicio de recogida de residuos urbanos y limpieza viaria de FCC “nos ha facilitado el escrito que ha dirigido a la Mesa de Contratación, en el que hacen varias consideraciones sobre las ofertas de las dos empresas admitidas. Asimismo, en su escrito cuestionan el cumplimiento del pliego en cuanto a la revisión de precios; la mano de obra; los costes de la jornada de domingos y festivos; y en qué va afectarles el rejuvenecimiento del personal, ya que presienten que van a tener su sueldo congelado los 15 años que dure el contrato”, afirman desde Ganemos.
La fórmula ajustada a la legalidad
La fórmula de contratación de “servicios”, que es la que se ajusta a la legalidad para este servicio en concreto “y la que por tanto defendemos desde Ganemos Albacete, limita el contrato a un máximo de 6 años (4 iniciales + 2 de prórroga). Esto supone no comprometer el modelo de gestión de residuos para las generaciones futuras, abrir la competencia y tampoco debe suponer ningún sobrecoste comparado con el modelo actual. Al contrario, nos constan ejemplos de que este modelo, así como otras fórmulas como la gestión desde una empresa mixta público-privada o la remunicipalización, suponen ahorros para los bolsillos de la ciudadanía, entre otros motivos, por la exención del pago del IVA”.
Además, para Ganemos Albacete, “la redacción de un nuevo Pliego de Condiciones Técnicas permite mejorar los criterios medioambientales en el tratamiento de residuos sólidos urbanos, pudiendo por ejemplo introducir la separación en origen de la basura orgánica, si bien somos conscientes de que previamente la planta de tratamiento debería adaptarse para poder introducir estos avances que tendrían beneficios económicos y para nuestro entorno”.


