/Llanos Esmeralda García/
La agricultura ecológica va ganando terreno en Albacete ya que existe una inquietud por este sistema de producción entre los albaceteños, así a día de hoy la provincia cuenta con 70.410 hectáreas y 23.130 cabezas de ganado en cuanto a la ganadería ecológica. La agricultura ecológica se basa en la “utilización óptima de los recursos naturales, sin emplear productos químicos de síntesis, u organismos genéticamente modificados, logrando de esta forma obtener alimentos orgánicos a la vez que se conserva la fertilidad de la tierra y se respeta el medio ambiente”, detallan desde la Consejería de Agricultura. Así, se establece un tipo de cultivo que “en principio no presenta problemas”, la principal característica es que “no se pueden utilizar fitosanitarios y abonos de síntesis”, detalla Jesús Joaquín Cortés, técnico agrícola de Asaja Albacete. Así, el Programa de Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha 2014/2020 establece, que “los instrumentos agroambientales son necesarios para apoyar el desarrollo sostenible de las zonas rurales y para responder a la creciente demanda de la sociedad de servicios ambientales y de la necesidad de la implantación de técnicas culturales respetuosas con el medio ambiente”.
Este tipo de agricultura se rige bajo dos normativas de aplicación: La Orden de 24/03/2015 de la Consejería de Agricultura, que establece las bases reguladoras para la concesión de subvenciones para la aplicación de la medida de agricultura ecológica en el marco del programa de Desarrollo Rural para Castilla-La Mancha 2014-2020; y la Resolución de 24/03/2015 de la Dirección General de Infraestructuras y Desarrollo Rural, por la que se convocaron para el año 2015, ayudas para la renovación de compromisos de las ayudas en materia de medidas agroambientales en el marco de los Programas de Desarrollo Rural 2000-2006 y 2007-2013 en Castilla-La Mancha. En Albacete existen 1.535 productores de agricultura ecológica, unos 60 transformadores, 10 comercializadores y 96 industrias. Con el paso de los años hay más conciencia ecológica pero “desgraciadamente muchos casos dependen más de las ayudas que se destinan que de la propia cosecha”, especifica Cortés, y es que en 2015 cuando se abrió el plazo para solicitar las ayudas “solamente se hizo para aquellos que ya estaba en ecológico y no permitieron que aquellos que quisieran pedir ayudas por primera vez entraran en ese ciclo de cinco años”. De ello se desprende, según Asaja Albacete, que los agricultores de ecológico están “contentos”, puesto que “todos aquellos que pertenecían a la agricultura ecológica siguen en ella”.
Retos
Entre los retos que aparecen para la agricultura ecológica está el desarrollo del sector industrial, la comercialización o la agilización de las ayudas, unas que concedidas a través de las medidas agroambientales, fomentan que los agricultores y otros responsables de la gestión de tierras sirvan a la sociedad, introduciendo o manteniendo la aplicación de métodos de producción agrícola compatibles con la protección y la mejora del ambiente, el paisaje y sus características, los recursos naturales, el suelo y la diversidad genética. “Es lo que más le interesa al agricultor, porque a pesar de que la gente está convencida de la agricultura ecológica, muchos la mantienen por estas ayudas”, detalla Cortés, el problema surge “porque el nuevo ciclo de ayudas que se plantea a partir de este año hace pensar que va a haber poco presupuesto para muchas solicitudes por ello, no sabemos todavía la gente que va a entrar en éstas ya que en las anteriores peticiones, en previsión de que no hubiera dinero para todos los solicitantes priorizaron según unos criterios a los que surgieron dos posturas: Unos que decían que los que ya habían cobrado deberían dejar paso a los nuevos y los que ya estaban, al tener una inversión, no le parecía justo salir de esas ayudas, ésta última fue la que triunfó. Ahora no conocemos los criterios que darán para conceder las ayudas”. El importe de ayuda anual en Albacete, según datos de la Junta es de aproximadamente 12.000.000 euros, para diferentes tipos de ayudas a los operadores ecológicos en Castilla-La Mancha en concreto, para la certificación a elaboradores y productores se estipula el 60% del coste, con máximo de 3.000 euros al año durante cinco años, (Resolución 22/06/2015, Ayudas para fomentar productos agroalimentarios de calidad diferenciada); o a la producción en referencia a agricultores y ganaderos, cofinanciadas por Feader en el 75%, el Ministerio el 7,5% y la Consejería de Agricultura el 17,5%. Desde la Consejería de Agricultura han detallado que para la convocatoria 2015 el crédito es de 100 millones de euros, repartidos en cinco anualidades de 20 millones de euros desde 2016 a 2020. Así, el futuro de lo ecológico está según Cortés en las ayudas: “Si las ayudas se mantienen la gente se va a quedar en este tipo de producción”.
Ventas
Los agricultores de la provincia tienen sus dudas además de exigencias y es que aunque el coste de producción es menor que en la agricultura convencional “puesto que el único gasto que tienen de más es la contratación a una empresa certificadora para hacer la correspondiente inspección”, detalla Cortés, “el problema es que existe menos producción, al no poder aplicar abonos y fitosanitarios”. Y es que no somos conscientes de que los productos ecológicos tienen un valor añadido al producto normal, y aunque se tendría que pagar más caro, “muchas veces al agricultor no le llega su retribución e incluso les pagan lo mismo que por lo que tienen en convencional”, especifica Cortés, “ahora, quizás, haya cambiado esta situación puesto que antes al agricultor le obligaban a vender una cantidad mínima de su explotación en ecológico y al necesitar factura el comprador carecía de escrúpulos y jugaba con los precios, eso ha desaparecido y con la nueva orden al agricultor no se le obliga a vender, así los que vendan en ecológico lo hacen porque le interese el precio”.


