La Asociación Encuentros para el Diálogo, me invitó para participar en una tertulia sobre empleo, una velada interesante y entrañable, en la que hasta tuvimos la oportunidad de recordar unos amigos comunes, a nuestros respectivos padres, Amador y Andrés, amigos y compañeros de la antigua Audiencia Territorial.
He aprovechado estos días para prepararla, leyendo y releyendo mucha documentación e información que quiero compartir desde esta tribuna.
Necesitamos actuar y hacerlo rápidamente, ante la situación que nos ha presentado la última Encuesta de la Población Activa (EPA), que desafortunadamente refleja 104.330 personas ocupadas menos que hace 4 años, (con un total de 5.273.600 personas en desempleo), un aumento de 297.800 personas contratadas a tiempo parcial (sumando un total de 2.452.600, un 15,2% del total)), de las que el 70% les gustaría poder optar a un contrato a tiempo completo, y con 402.100 personas menos contratadas a tiempo completo.
Iré por niveles de responsabilidad política en materia de empleo, empezando por la Unión Europea y acabando por la ciudad de Albacete, pasando por el estado español, la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha y la Provincia de Albacete.
El presupuesto de la Unión Europea, representa apenas el 1% de la riqueza de la Unión, es decir, unos 285 euros por habitante, unos 145.000 millones de euros que es muy poco comparado con el P.I.B de la U.E., que asciende a unos 13 billones de euros, el tercero a nivel mundial tras EE.UU. y China, que andan a la par, en torno a unos 15,5 billones de euros cada uno.
De aquel escaso 1% del presupuesto, una parte muy importante del mismo se lo lleva la Política Agraria (un 41,6%) y el 46%, se destina al crecimiento inteligente e integrador de la UE, en donde se incorporan los fondos ligados al empleo y a la competividad.
Es claro que este presupuesto es escaso y hace falta aumentar los ingresos fiscales que desde la UE se pueden regular y aunque muy despacio y con resultados discutibles, algo se está haciendo, como por ejemplo, con el Impuesto a las Transacciones Financieras, un esbozo de lo que era la Tasa Tobin, que lleva varios años en la cuneta de la negociación, que parece ser que este mes de noviembre se retoma, que Francia ya está aplicando y que para el año que viene espera recaudar unos 1.000 millones de euros.
Otra vía de incremento de ingresos vendría por la toma en consideración de las propuestas de la OCDE (que no deja de ser un lobby de los países industrializados) y la Comisión Europea, para evitar que las grandes empresas escapen al fisco, es decir, evitar la “elusión fiscal”, que eludan al fisco tributando en países con tipos más bajos, como Irlanda o Luxemburgo, aunque sus empresas en realidad estén radicadas en otros países. Las recetas que se discutirán próximamente, se quedan cortas, pero al menos han servido para que algunas empresas como Amazon, hayan creado sucursales en varios países europeos, entre ellos España, para que se paguen los impuestos en su país respectivo.
El Plan Junkeer, el que tenía presupuestado más de 300 mil millones de euros para realizar inversiones importantes en varios países de la UE y que por fin se quería usar como política expansiva del gasto, está teniendo un recorrido tortuoso y poco operativo.
En España, de cara al dinamizar el mercado de trabajo, que no es el culpable de la crisis, y hacerlo más justo en esta Era de las desigualdades, lo primero es derogar la reforma laboral, retomando la negociación colectiva, para que sirva entre otras cosas, para recuperar derechos de los trabajadores, incluidos salarios dignos y reordenando los tipos de contratos laborales, dejándolos en tres: fijo, temporal y formativo, como ha propuesto el PSOE en su programa electoral.
Iniciar un verdadero Plan de Reindustrialización, para entre otros temas, recuperar y fortalecer el sector de las energías renovables, en donde se podrían crear 135.000 empleos en biogás, biomasa, fotovoltaica y minieólica.
En financiación para actividades empresariales y de creación de empleo, una banca pública, que podría ser Bankia, que compense el oligopolio financiero que han conseguido el Banco Santander, BBVA y la Caixa. También, aprovechar las posibilidades del Crown-funding, el micromecenazgo, que moverá en los próximos años más de 70.000 millones de euros en el mundo.
En Castilla la Mancha, desarrollar un programa de orientación y acompañamiento en el marco de las actuaciones de los mercados transicionales. En la actualidad, las personas precisan de asesoramiento e información durante toda su vida laboral y para evitar que como siempre, sólo sean unos pocos los que pueden acceder a la información valiosa que mejora las posibilidades de futuro, haya un dispositivo de apoyo continuo y sea el factor humano lo que se ofrezca desde el Servicio Público de Empleo, poniendo a disposición de las personas trabajadoras, un equipo técnico que las “acompañe”.
A nivel regional se precisa una entidad financiera de referencia. A ver quién da el paso. Y si no, crearla. Son tantos los proyectos valiosos que quedan sin poderse llevar a la práctica por falta de una financiación adecuada, que este tema hay que plantearlo seriamente.
El Plan Extraordinario por el Empleo en Castilla la Mancha, que se ha aprobado recientemente, significa un cambio de rumbo a tanto tiempo sin políticas de empleo ni iniciativas en favor de las personas.
Se tienen que aprovechar los polos de inversión y desarrollo de forma comarcalizada. En una región de más de 80.000 Km. cuadrados y poco más de dos millones de personas, todos los recursos no podrán llegar a todas partes. Hay que especializar en desarrollo a determinadas comarcas. Las Mancomunidades podrían hacer un buen papel en este terreno. No las Diputaciones, que resultan instituciones ineficaces y caras, con visiones ancladas en otro tiempo y que no llegan a todos los rincones de las Provincias.
Y Albacete, nuestra ciudad, cuanto por hacer y por recuperar. Si ya fuimos capaces de crear el germen de un verdadero cambio del sistema productivo en torno a las energías renovables, la tecnología y biotecnología, vamos a recuperarlo y fortalecerlo. Más empleo social y colaborativo también, y recuperemos el poder de decisión en el Parque Científico y Tecnológico, que nos fue hurtado por la anterior Alcaldesa, un Consejero de Albacete y su Presidenta, por cierto, también de Albacete. Y en torno a la Tercera Revolución Industrial en la que nos encontramos, debemos dotar de presente y futuro a Albacete. Manos a la obra. Tras las elecciones generales y apaciguadas las rabietas electorales, un Pacto por Albacete, a cinco años o más, más allá de los calendarios electorales, porque hay cosas que no cogen en el corto plazo y que precisan más tiempo para que luego se asienten en el territorio para siempre. No un Plan para cada cuatro años o menos.
Decía Gandhi: “Casi Todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga”, pues a poner todos de nuestra parte, y para los que preferimos más los devenires que las esencias, más lo que se puede hacer mejor que lo que se ha escrito permanentemente de la misma manera, vamos a dar una oportunidad a nuestros jóvenes, mayores y a los que vengan después.
Gerardo Gutiérrez Ardoy


