/Llanos Esmeralda García/
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Un accidente que la familia del fallecido incide en que tuvo lugar “por una serie de fatalidades, fue una tragedia y sabíamos que era un rescate realmente difícil”. Y es que explica la nuera del fallecido, el pozo “no estaba visible, no estaba tapado, es como una alcantarilla, con tan mala suerte que cayó dentro de él”.
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“Los bomberos hicieron lo que pudieron porque no tenían los medios suficientes para poder rescatarlo, tuvieron que ir a comprar cuerdas, era bastante penoso, incluso para ellos porque lo pasaron mal”, explica González, “les agradecemos las horas que pasaron allí pero, lamentamos que no tuvieran medios, hicieron lo que pudieron, dijeron que iban a dejar el rescate hasta el día siguiente porque se hizo de noche pero continuaron”, relata la nuera.
El pasado martes un hombre de 66 años caía a un pozo en la finca albaceteña de Pozomajano del que fue rescatado sin vida a las 3.15 horas, tras más de 14 horas de trabajos. Las tareas de rescate fueron complicadas debido a la estrechez del pozo y al escaso diámetro del mismo, por lo que los equipos tuvieron que trabajar con precisión para poder acceder hasta el lugar donde se encontraba el cuerpo, a unos 62 metros de profundidad de 120.
Muchas han sido las versiones que se han dado en los medios de comunicación sobre este tema, por ello la familia ha querido dar su opinión y en este caso la nuera del fallecido, Rosa González, ha detallado a El Digital de Albacete que “mi suegro no era propietario de las tierras en las que pasó el incidente, él iba a la finca porque tenía los pastos apalabrados con el propietario, iba hasta allí con las ovejas y con sus pastores”.
Los bomberos de Albacete fueron los primeros en llegar al lugar para comenzar las labores, siendo necesaria la activación del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS) de Cuenca, una Unidad de Subsuelo de Madrid y un equipo de montaña de Granada, que se sumaron a las tareas de rescate del hombre. “Los bomberos hicieron lo que pudieron porque no tenían los medios suficientes para poder rescatarlo, tuvieron que ir a comprar cuerdas, era bastante penoso, incluso para ellos porque lo pasaron mal”, explica González, “les agradecemos las horas que pasaron allí pero, lamentamos que no tuvieran medios, hicieron lo que pudieron, dijeron que iban a dejar el rescate hasta el día siguiente porque se hizo de noche pero continuaron”.
Un accidente que la familia del fallecido incide en que tuvo lugar “por una serie de fatalidades, fue una tragedia y sabíamos que era un rescate realmente difícil”. Y es que explica la nuera del fallecido, el pozo “no estaba visible, no estaba tapado, es como una alcantarilla, con tan mala suerte que cayó dentro de él”.




