/Llanos Esmeralda García/
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El delegado de la Junta en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, ha asegurado que: “No es oportuno considerar como cuencas intracomunitarias a los ríos Lezuza, el Jardín o la zona de Los Llanos”
La guerra del agua sigue abierta y las versiones son distintas para un texto que es único. Eso es lo que sucede con el Real Decreto que define el ámbito territorial de la Demarcación del Júcar, es decir, el territorio de las cuencas hidrográficas intercomunitarias y, de forma provisional, el territorio de las cuencas hidrográficas intracomunitarias comprendido entre la margen izquierda de la Gola del Segura en su desembocadura y la desembocadura del río Cenia, incluida su cuenca; además de la cuenca endorreica de Pozohondo y el endorreísmo natural formado por el sistema que constituyen los ríos Quejola, Jardín y Lezuza, y la zona de Los Llanos, junto con las aguas de transición aprobado por el Consejo de Ministros a finales de la semana pasada. Un tema de debate que ha proliferado en Albacete puesto que voces divergentes han detallado que con este Real Decreto Albacete se quedaría fuera de la Cuenca del Júcar. Puestos en contacto con la Junta Central de Regantes de la Mancha Oriental (JCRMO) inciden en que este Real Decreto “no dice eso” sino que el texto se puede interpretar de varias maneras “interesadas”, en este sentido, el presidente de la Junta de Gobierno de la JCRMO, Paco Belmonte ha detallado que “el Real Decreto no ha cambiado nada, no se excluye a Albacete, todo lo contrario, lo que dice es que ahora están incluidos los endorreismos, no sea que Castilla-La Mancha tenga la tentación de sacarlos y diga que quiera gestionar sus cuencas internas. Con las diferentes versiones que van surgiendo quieren justificar llevarse el agua a Vinalopó, a Sagunto o a la Albufera”.
Un fenómeno endorreico que no tiene trascendencia jurídica, es un concepto geográfico, son fenómenos de encharcamiento que se dan en muchas zonas donde confluyen lagunas que drenan al cauce del río, “el Real Decreto menciona las zonas endorreicas de la región”, pero por contra dicen desde la JCRMO “no menciona las internas valencianas, que mencionen Pozohondo es lógico puesto que está entre dos Confederaciones Segura y Júcar”. Antes de que se expresara en esos términos desde la JCRMO redactaron una serie de alegaciones al Consejo de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en las que se pedía una modificación de la redacción del texto en el que se detallara: “(…) y además de la cuenca endorreica de Pozohondo y los fenómenos endorreicos naturales incluidos en cada cuenca hidrográfica (..)” pero finalmente no se ha tenido en cuenta. Insisten las mismas fuentes que este Real Decreto “nos pone al mismo nivel que las cuencas internas de la Comunidad Valenciana. El Gobierno ha tardado 80 días desde que salió la sentencia en rectificar el Real Decreto. Desde hace 11 años los gobiernos no la han modificado y ahora las adscribe provisionalmente”.
Por su parte, el delegado de la Junta en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, ha asegurado que se produce una nueva demarcación que “viene a lesionar los derechos de agua de Castilla-La Mancha y de Albacete. No tenemos pretensión de abrir una nueva guerra del agua, son otros los que la tienen, pero abogamos por abrir un proceso de diálogo, sereno, pero firme”, ha dicho que “no es oportuno considerar como cuencas intracomunitarias a los ríos Lezuza, el Jardín o la zona de Los Llanos”.
Y es que según ha indicado el Ejecutivo nacional, esta aprobación modifica los Reales Decretos del 8 de mayo de 1987, que definía los ámbitos territoriales de los Organismos de cuenca y de los planes hidrológicos, y del 2 de febrero de 2007, por el que se fijaba el ámbito territorial de las Demarcaciones Hidrográficas. El Consejo señala que la nueva norma se ha sometido a informe del Consejo Nacional del Agua y no afecta en ningún caso a la distribución constitucional de competencias.
Consecuencias
“No hay ninguna consecuencia que se derive del Real Decreto, lo que sí tiene consecuencias es el Plan Hidrológico Nacional que se nos presenta y que pone al Convenio de Alarcón como pieza clave en la planificación. Este Plan Hidrológico es tan inconstitucional como los anteriores porque no resuelve el tema de las cuencas intercomunitarias porque es injusto e ilegal que precisamente los que tenemos el 72% del terreno receptor usemos el 20% del agua”, detalla Belmonte. Y es que el Real Decreto aprobado da cumplimiento a la sentencia dictada por el Tribunal Supremo el 9 de junio de 2015, que estimaba parcialmente los recursos contencioso-administrativos interpuestos por la Junta Central de Usuarios del Vinalopó-Alacanti y Consorcio de Aguas de la Marina Baja, el Sindicato de Regulación del Río Turia y la Comunidad General de Usuarios del Canal Júcar-Turia. En concreto, el fallo del Tribunal declaraba la nulidad de la disposición final primera y el apartado primero de la disposición final tercera del Real Decreto del 12 de abril de 2013, por el que se establecía la composición, estructura y funcionamiento del Consejo del Agua de la Demarcación Hidrográfica del Júcar, y requería a la Administración General del Estado una precisa delimitación del Júcar y de la Demarcación Hidrográfica.
Además, Ruiz Santos ha considerado que esta demarcación es una “lesión“ a los intereses hídricos de Albacete y pidió “cordura” al Gobierno de Rajoy y a la Confederación Hidrográfica del Júcar, remarcando que este Plan y su revisión, que se materializará en el Consejo del Agua del próximo día 3 de septiembre, “no contemplan los derechos históricos de los regantes. Siempre hemos ejercido solidaridad , pero hay regantes en la provincia de Albacete con dificultades para el abastecimiento humano y el Gobierno regional está con ellos” . En cuanto a las actuaciones que se van a desarrollar desde la JCRMO insisten en que “la sentencia está clara, o se revisa el Plan desde el principio y se negocia como pasó en el año 97 o sino este Gobierno regional hará lo que dice que va a hacer, irse al Constitucional o hacer una ley de aguas como tiene Aragón, no queremos ser ni más ni menos que nadie, manteniendo unas reservas de agua para nuestros usos y el resto a trasvasarlo”, aunque ha matizado Belmonte que caben interpretaciones como que “el consumo de agua de Vinalopó va a estar por delante de nuestros usos, y eso hay que atacarlo de raíz, quieren dar importancia al Convenio de Alarcón que no puede tener porque es injusto e ilegal. Lo que me preocupa es que Valencia ha dado un paso más y se están metiendo en temas que no les va ni les viene”.


