/Llanos Esmeralda García/Foto: Hugo Piña/
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“Yo siempre he tenido el gusanillo de hacer cosas en favor de los demás, veo la política como una herramienta de transformación social e independientemente de la ideología que se profese hay que hacer cosas por los demás, creo que todos los partidos tenemos esa vocación de servicio público”
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“Los acuerdos que se toman se adoptan intentando el mayor consenso posible, nos interesa ser un elemento de transformación social dentro de la sociedad albaceteña, y nuestras asambleas lo demuestran”
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“Nosotros no servimos los intereses individuales, trabajamos por las ideas colectivas”
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“Creemos que los gastos se pueden reordenar en favor de una economía social y se cree empleo, partiendo de ello, nos vamos a entender con el partido que sea”
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“Queremos elaborar un plan de competitividad, no el que presentó el PP, sino aquel que afronte las carencias de empleo, cohesión social y económica con el que vamos a dar la batalla”
Dominicano, Héctor García, es el primer concejal extranjero elegido en las urnas como edil del Ayuntamiento de Albacete. Héctor ha realizado desde muy joven labores de voluntariado en el ámbito de lo social en República Dominicana y como amante del activismo social, realizó un master en Cooperación Internacional y Desarrollo hace seis años, a partir de ahí, llega a Albacete. En el ámbito de la cooperación trabajó durante tres años en una ONG y de ahí dio el salto al anterior Grupo Municipal IU del Ayuntamiento albaceteño en 2011, donde simultaneaba labores de activismo social con las labores en el equipo municipal como integrante en los consejos municipales de cooperación, inmigración o discapacidad. Paralelamente es ingeniero industrial, profesión a la que se ha dedicado dos o tres años pero, Héctor incide en que lo que le apasiona y lo que le gusta de verdad, es el activismo social.
-Dentro del mundo del activismo social o de la política ¿ha tenido alguna dificultad por ser de otro país?
–Pese a lo que se puede pensar no he tenido grandes objeciones, creo que es normal que haya ciertas reticencias quizás por la juventud, o por lo nuevo pero, no he tenido un plus adicional por ser una persona que viene de República Dominicana. Aquí, todo ha ido con absoluta normalidad y eso demuestra un grado de desarrollo en las personas.

-El nexo entre el activismo social y la política está en haber formado parte de consejos de cooperación, inmigración o discapacidad en el Ayuntamiento, áreas que ahora lleva como concejal ¿qué supone pasar de ser asesor a ser concejal en el Ayuntamiento?
–Me siento especialmente afortunado de defender estas áreas desde la óptica de Ganemos Albacete. Yo siempre he tenido el gusanillo de hacer cosas en favor de los demás, veo la política como una herramienta de transformación social e independientemente de la ideología que se profese hay que hacer cosas por los demás, creo que todos los partidos tenemos esa vocación de servicio público. En cierta forma necesitas ser un cuidando ejemplar y con tu ejemplo predicar, creo que es lo que todo representante o cargo público debe de hacer.

-Ganemos Albacete está integrado por una representación de partidos, de la sociedad, de personas individuales…¿Cómo se puede conseguir escuchar todas las voces?
–Ganemos tiene una particularidad, tiene sus pros y sus contras, es el grupo político con mayor pluralidad. Dentro de que la responsabilidad política es un reto, y además apasionante, te obliga a consensuar y a fijar posturas, enraizar conceptos que antes no se abordaban y que enriquecen. Los acuerdos que se toman se adoptan intentando el mayor consenso posible, nos interesa ser un elemento de transformación social dentro de la sociedad albaceteña, y nuestras asambleas lo demuestran. Lo que de verdad la sociedad demanda de sus políticos es más consenso y menos posturas fijadas, y Ganemos en eso es plural.


-¿Es fácil conseguir ese consenso?
–Cuesta mucho, la mayoría de las veces se logra, otras no. A veces vamos con unas ideas de partida que terminan dando la vuelta, pero eso es bueno. Elaboramos asambleas abiertas a todo el que quiera participar.
-Como concejal, los albaceteños se acercarán para proponerle ideas, mejoras e incluso alguno aprovechará para pedir trabajo, ¿tienen en cuenta estas voces?
–No sólo a mí sino al resto de concejales. Nosotros no servimos los intereses individuales, trabajamos por las ideas colectivas, claro que tengo amigos, vecinos, compañeros que demandan un grado de atención que puedan tener los demás pero uno tiene que saber dónde está el límite por la representación de muchas personas.
-¿Dónde quiere llegar en la política?
–Quiero hacer mi trabajo, voy al día a día, quiero ser un buen concejal entendido como una persona que se interesa y que soluciona las problemáticas sociales. Desde Ganemos tenemos todo un programa, toda una batería de propuestas que vamos sacando poco a poco. Quiero llegar al buen cumplimiento de las funciones que se espera de un cargo público y el día de mañana se verá. Me gusta Albacete y su gente, la cercanía de las personas y sobre todo que sea una ciudad que puedas recorrer en bici.
-¿Las relaciones con el Equipo de Gobierno cómo son?
–Llevan un chip muy diferente del que llevaban hace cuatro meses cuando Bayod, con 16 concejales, llevaban una línea política de ordeno y mando; ahora se ven obligados a pactar, tienen más cercanía, más predisposición y lo que queremos, independientemente del partido que sea, es sentarnos y dialogar con una serie de mínimos por la ciudadanía. Creemos que los gastos se pueden reordenar en favor de una economía social y se cree empleo, partiendo de ello, nos vamos a entender con el partido que sea.
-En cada intervención usted ha hablado de que todo proyecto nace de la transformación social, ¿puede darse esta transformación en Albacete?
–Para que haya participación la gente tiene que poder, querer y saber participar en los órganos de deliberación, yo creo que no puede haber transformación social si esas tres condiciones no se dan. No solamente es la implicación, tomar la opinión de los ciudadanos, sino que ellos sean partícipes del cambio que quiere hacer. La transformación social para mí implica que los ciudadanos, de una vez por todas, sean partícipes del cambio que quieren y porque las administraciones den lugar a esa participación de la ciudadanía.

-Otro de los conceptos que defiende es la solidaridad o la inclusión, ¿podemos ser solidarios?
–Si, siempre hay oportunidades de mejorar. Ejemplo de ello es cuando se izó la bandera del colectivo homosexual en el Ayuntamiento, pero todavía hay mucho espacio para la integración, para la emancipación, para una correcta convivencia. Es cierto que se ha avanzado mucho en los últimos años, pero queda por hacer desde las administraciones, siempre vamos a defender la convivencia intercultural y en la medida en que sepamos convivir, más fácil se consigue avanzar en las cosas.
-Un proyecto en marcha en el Ayuntamiento es la integración de los barrios de La Estrella y La Milagrosa, ¿hay realmente integración?
–Hago una lectura negativa siempre con el ánimo de construir sobre la gestión del Plan Urbanitas, no solamente en los años del PSOE, sino también en los del PP. El ejemplo de todo ello es la pasarela ciclista, somos partidarios de mantenerla y de su aprovechamiento, pero al final se hizo una pasarela para justificar fondos de acción social, creo que hay mucho margen de mejora en el eje de planificación urbanística del Plan Urbanitas. Se ha hecho mucho en estos dos barrios, pero hay que pasarse por allí para saber la realidad de esas personas, de la tasa de paro femenina, juvenil, la economía sumergida que existe, la precariedad laboral, hay mucho por hacer. Es un tema impopular pero del que tenemos que coger el toro por los cuernos y dar soluciones, a medio plazo, por la integración de todas esas personas en Albacete, y es que el programa de reubicación no se cumplió, se destruyeron algunos bloques pero se siguieron agrupando a estas personas en otros barrios. Así no se resuelve el problema. Hace falta de dotar de más recursos y de una mejor gestión ese tipo de programas.

-En cuanto a la inmigración está muy en boga la realidad que se sufre en el Campamento de la Dehesa, ¿es un recurso que se aprovecha de forma correcta?
–Como sucede en otros lugares hay productores agrícolas que emplean personas, con independencia de su nacionalidad, y que deben de proveerles de un alojamiento cercano donde trabaje, lo que no tiene sentido es que haya trabajadores que van a Villarrobledo y duerman en Albacete. Creo que hay que reubicar el recurso en Albacete, nunca se va a conseguir el desarrollo de las personas si los mantienes aislados del resto de la sociedad y eso es lo que pasa en La Dehesa. Es un proyecto que tiene muchas oportunidades de mejora y nos queremos sentar para dar una solución integradora del recurso, hay mucho por hacer todavía.

-¿Siguen apostando por un nuevo Plan de Competitividad para la ciudad?
–Desde Ganemos Albacete vamos a poner en marcha muchas de las reivindicaciones de nuestro programa electoral, algunas quedarán en el camino, pero una de las primeras prioridades es que el destino del superávit de ejecución presupuestaria del Ayuntamiento de Albacete vaya destinado a cohesión social y a empleo, dando un valor a añadido al reciclaje y la formación de las personas y fomentando la pequeña economía autónoma y las pequeñas empresas, creo que hay que incentivarlas con inversores, generando una demanda interna. Por todo ello queremos elaborar un plan de competitividad, no el que presentó el PP, sino aquel que afronte las carencias de empleo, cohesión social y económica con el que vamos a dar la batalla.



