/Conchi Ruescas/ Fotos: Raúl Moreno/
Si hay un momento en la Semana Santa de Hellín que los hellineros esperan con la misma ilusión que pena es el tradicional Encuentro entre la Dolorosa y el Resucitado el Domingo de Resurrección.
Tras celebrarse la última tamborada del Sábado Santo, en la que miles de tamborileros volvieron a salir a la calle a tocar el tambor, a las 11:00 horas se ha celebrado el Encuentro en el Recinto Ferial.
Antes, a las 9:00 horas y 9:30 horas, las dos procesiones, Procesión de Nuestra Señora de los Dolores y Procesión del Resucitado, han salido de la Parroquia de Santa María de la Asunción hacia el Recinto Ferial. La Procesión de Nuestra Señora de los Dolores se ha dirigido desde la Plaza de la Iglesia al Rabal, Benito Toboso, El Águila, Buenavista, Melchor de Macanáz, San Juan de Dios, Gran Vía y Lope de Vega. Mientras que el itinerario que ha seguido la Procesión del Resucitado ha sido Plaza de la Iglesia, El Sol, Periodista Antonio Andújar, Alejandro Tomás, Melchor de Macanáz, Cristobal Lozano, Plaza de España, Gran Vía y Avenida Castilla-La Mancha.
Destaca, en la Gran Vía, el Encuentro, “Noli me tangere (No me toques)”, que tiene lugar entre Santa María Magdalena con Cristo Resucitado. Los asistentes enmudecen ante la reverencia que los costaleros realizan al Resucitado.
Minutos después, miles de tamborileros esperaban en el recinto para presenciar uno de los momentos más destacados de la Semana Santa hellinera, declarada de Interés Turístico Internacional. El sonido de más de 20.000 tambores ha dado paso al silencio mientras las dos imágenes se acercaban para quedarse cara a cara. La suelta de palomas del interior de la piñata, colocada en el Recinto Ferial para la ocasión, y el rugir, de nuevo, de los tambores han dado por concluido este acto.
Sentimientos cruzados de alegría y tristeza había, tras el Encuentro, en el Recinto Ferial. Victoria Fernández, Paula González y María José Cantero, tres jóvenes hellineras, han explicado a El Digital de Hellín que “da mucha pena que se acabe, habrá que esperar ya a la Semana Santa de 2016”.
Después, ha sido el momento de quitarle el puñal a la Virgen. Es uno de los momentos más solemnes de la Semana Santa de Hellín. Este año el “honor” ha recaído en Joaquín Muñoz Peinado. Muy emocionado, este cofrade de la Dolorosa ha dicho haber sentido “mucha alegría y serenidad al estar frente a ella”. “Son sentimientos que no se pueden explicar”, ha manifestado tras abrazarse con el resto de cofrades, familiares y amigos.
Tras un breve descanso, en el que nazarenos y tamborileros han tenido tiempo de almorzar para coger fuerzas, los tamborileros se dirigen de nuevo al Rabal delante de la procesión. La de Domingo de Resurrección es la procesión más alegre y festiva que se celebra en Hellín, ya que las costaleros llevan a hombros a las vírgenes “de una forma más alegre” al son de las festivas marchas de las bandas de cornetas y tambores.
Una vez que se recoge la procesión en la Plaza de la Iglesia, tiene lugar el tradicional desfile de las bandas locales que han participado en la Semana Santa, aunque este año se ha tenido que suspender porque la procesión se ha recogido tarde.
Finaliza así en Hellín una Semana Santa que ha estado marcada por el buen tiempo, ya que todas las procesiones han podido celebrarse, y por la presencia de miles de tamborileros y visitantes en las calles.