Europa Press
El jefe del Servicio de Neurocirugía del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, Vicente Calatayud Pérez, ha denunciado que las cifras que ofrece el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) respecto a listas de espera y al coste de las intervenciones de pacientes desplazados «de ninguna forma coinciden» con las que manejan los profesionales.
En una carta escrita por este sanitario enviada a los medios, asegura que en el servicio de Neurocirugía del que es responsable hay una lista de espera en consultas externas «superior a los seis meses» mientras que la lista de espera quirúrgica programada en procesos sin focalidad motora «es superior al año».
Denuncia también «discriminación» hacia los pacientes, puesto que, tal y como asegura, «a aquellos que se acogen a la Ley de Garantías» el Sescam da «instrucciones» para que sean «remitidos de nuevo a los servicios quirúrgicos de los que proceden» y se les acompaña con una nota de las gerencias respectivas para que «reciban un trato de favor en lugar de cumplirse la Ley».
De esta forma, «ninguno de ellos es derivado a estas famosas clínicas privadas de Madrid» sino que «de nuevo son remitidos a los servicios, donde recibimos instrucciones de la Gerencia para que se intervengan en un tiempo no superior a 15 días», asegura Calatayud.
Sin embargo, añade el jefe de Neurocirugía, el paciente que prefiere esperar a ser intervenido por los facultativos que le han diagnosticado «es excluido de las listas de espera, alegando que ha renunciado libremente a la posibilidad que el sistema le ofrece» y además «ya no puede reclamar porque ha rechazado la posibilidad que se le ofrecía», algo que el Sescam ha desmentido «rotundamente».
SESCAM AFEA LA CRÍTICA
De otro lado, fuentes del Sescam han indicado a Europa Press que esta crítica llega el mismo día que se ha firmado un acuerdo para derivar 150 pacientes de Neurocirugía a una clínica privada distinta a Capio, que era la habitual y donde también trabaja el doctor Calatayud.
Así, precisan desde el Servicio de Salud castellano-manchego que esta derivación se realiza porque las tarifas son inferiores, y lo habitual es trabajar manteniendo una calidad pero donde menos se cobre.
De este modo, han dicho que no es casual que las críticas del jefe de Neurocirugía de Albacete salgan a la luz el mismo día que se firma este acuerdo con el que el centro donde trabaja el doctor pierde 150 intervenciones.
Desde el Sescam han aprovechado para subrayar que la actividad ordinaria en los quirófanos de la región dentro de la jornada de trabajo normal ha aumentado en los últimos años, de manera que en 2010 solo se operaba en el turno de mañana al 23 por ciento de los pacientes y otro 33 por ciento se operaba mediante ‘peonadas’ o turnos extraordinarios que se realizaban por la tarde.
Sin embargo, tal y como aseguran desde el Sescam, en 2013 el número de operaciones realizadas en los turnos de mañana ha crecido notablemente hasta casi triplicarse, llegando casi al 60 por ciento del total de operaciones.



Unión Progreso y Democracia de Albacete entiende que el SESCAM no puede limitarse a descalificar a este prestigioso profesional, dedicado al servicio público en Albacete durante más de 25 años, sino que debe dar explicaciones convincentes, si es que las denuncias de este profesional fueran inexactas o falsas.
El Servicio de Salud de Castilla La Mancha debería contestar, con cifras reales y documentadas, lo siguiente:
1. Si es cierto que las listas de espera publicadas en la página web del SESCAM no coinciden con las que manejan los Servicios Hospitalarios y, si es así, cuál es el motivo de la discrepancia.
2. Si es cierto que a los pacientes que se acogen a la ley de garantías se les remite a los servicios de los que proceden con una recomendación para que tengan un trato de favor (por lo tanto desplazando a otros pacientes), en lugar de cumplir dicha ley como procede, mientras que, paradójicamente, los pacientes que prefieren esperar a ser intervenidos por los facultativos que les han diagnosticado son excluidos de las listas de espera, alegando que han renunciado libremente a la posibilidad que el sistema les ofrece.
3. Si es cierto que los costes de las intervenciones que se “externalizan” no contemplan los costes que los pacientes generan en la sanidad pública, y por ese motivo resultan más baratos sólo en apariencia. En caso de que no sea así, que se documenten los todos los costes de cada procedimiento, desglosados.
El SESCAM debe aportar datos y cifras reales y documentados, explicándolos con total transparencia. Afirmaciones como que “…en 2013 el número de operaciones realizadas en los turnos de mañana ha crecido notablemente hasta casi triplicarse, llegando casi al 60 por ciento del total de operaciones”, no significan nada, ya que pueden ser ciertas aun con un número de intervenciones menor.