/Esther Sotoca/
La tentación de cobrar un seguro o la justificación de algún gasto excesivo son algunos de los motivos que han propiciado que en Albacete aumente significativamente el número de personas que simulan delitos. Lejos de ser una práctica inofensiva, esta conducta tiene consecuencias legales que pueden suponer altas multas económicas o incluso la cárcel. En la sección de seguridad ciudadana de El Digital de Albacete, José Francisco Roldán, Comisario Jefe de la Policía Nacional, explica las formas más habituales de simulación de delitos, cómo se detectan y la responsabilidad penal que puede recaer sobre la persona que lo inventa.
¿Cómo se están simulando los delitos?
Hay varias formas de cometer simulación. La más habitual suele ser la de inventarse un delito para que el seguro le pague la indemnización. Los seguros de las casas suelen pagar los tirones o los robos con intimidación hasta cierta cantidad. Muchas personas cuando pierden algo, sobre todo el teléfono móvil, o se lo quitan en un descuido, se dan cuenta que no pueden ir a cobrarlo al seguro. Por eso se inventan una historia, diciendo que han sido atracados a punta de navaja o que les han golpeado para quitarles el móvil, con el ánimo de estafar a la compañía. En este caso se cometerían dos infracciones, la simulación del delito y la estafa a la compañía de seguros. A veces la simulación no se trata de cobrar al seguro, sino por justificarse ante alguien porque hemos cometido algún error. Por ejemplo, ha habido algunos casos de alguien que está de juerga, se gasta el dinero y tiene que justificarse en casa, por lo que se inventa un robo con intimidación o un atraco, entre otros. En otras ocasiones se da el caso de personas que manejan dinero de una empresa e ingresa menos, y cuando tiene que dar las explicaciones se inventa un delito. También hay un caso que es gente que se va de marcha y gasta el dinero con tarjeta de crédito, por lo que surge la idea de que le han quitado la tarjeta o le han hecho sacar dinero bajo cuerda.
¿Cómo se percatan de que el delito que han denunciado es falso?
Los relatos hay que comprobarlos. Primero se les toma declaración y luego esos documentos pasan a grupos que tienen que investigar. En los delitos con violencia e intimidación hay que trabajar mucho y se trata de esclarecerlos porque son los que más inseguridad generan. Por eso se comprueban los hechos, se repasa minuciosamente la historia y se van viendo pequeños errores que luego se contrastan con la víctima a la que se vuelve a llamar. En muchas ocasiones no son delincuentes y caen en ese error, y por lo que muchos reconocen que se han inventado la historia para cobrar el seguro o justificarse ante alguien.
¿Cuántas denuncias falsas se produjeron el último año?
Más de 50. Hemos descubierto bastante más que el año anterior y hemos aumentado un 75% respecto a 2012. Hay un elemento fundamental, y es que los móviles han subido mucho de precio. Hay móviles muy caros y por eso uno puede caer más en la tentación.
¿Cuál es el perfil de persona que simula un delito?
Hay de todo. Personas mayores, personas más jóvenes… Últimamente lo que más se da son chicos y chicas jóvenes a los que les quitan los móviles en los bares o los pierden. Como los móviles ya valen dinero, un porcentaje importante de chavales pretende ganar el importe del teléfono a través del engaño al seguro.
¿Qué consejo le daría a los albaceteños para que no se inventen delitos?
Estamos hablando de personas que son del bando de los honrados, y a pesar de todos los pesares, merece la pena seguir en el bando de los honrados. No se debe cambiar de bando porque pasas de ser la víctima de un hurto a convertirte en el autor de un delito que tiene responsabilidad penal, y las multas que se imponen en los juicios pueden suponer el privar a la persona de libertad en caso de que no se abonen. Además, las multas económicas pueden ser superiores a los 1.000 euros.


