Esther Sotoca / Foto: Carlos y Álvaro, dos de los agentes que participaron en el suceso
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El Director General de la Policía les ha llamado para darles la enhorabuena.
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La actuación de los profesores del centro es destacada por la Policía.
Sin duda, ha sido la noticia del día en Albacete “Tres policías salvan la vida a un niño en Albacete que sufrió una parada cardiorrespiratoria”. Detrás de ese titular, del que se han hecho eco medios locales, regionales y nacionales, se esconde la meritoria intervención de Juan, Álvaro y Carlos, tres policías nacionales que prestan sus servicios en Albacete y que llevaron a su máxima expresión la motivación de su profesión, el servicio al ciudadano.
Habitualmente las noticias que saltan a los medios de comunicación sobre la Policía Nacional nos hablan de detenciones relacionadas con delitos de mayor o menor magnitud. En esta ocasión, la labor humanitaria es la que cobra protagonismo, al ser estos tres agentes los que en un primer momento salvaron la vida de un niño que había entrado en parada cardiorrespiratoria.
Lo habitual en estos casos es que los servicios sanitarios sean los que atiendan este tipo de incidentes desde el primer momento. Ayer no fue el caso, ya que la rapidez con la que llegaron los policías al colegio albaceteño y la extrema gravedad de la situación, les impulsó a actuar rápidamente. Álvaro, uno de los policías nacionales que intervino, explica que “al llegar al sitio no piensas en la sangre fría, llegas allí, ves que la situación es grave, te ves con conocimientos, crees que puedes hacer algo y te metes en el toro. En este caso salió muy bien y los sanitarios con sus medios enseguida lo recuperaron, que son los que realmente le salvaron la vida”
Además de la rapidez de la Policía, también fue fundamental la labor de los profesores del pequeño. Su actuación fue muy importante para que hoy no se hable de una tragedia, ya que no perdieron la calma, reaccionaron inmediatamente para llamar al 112 y pedir ayuda, y supieron mantener al niño hasta que llegaron los policías.
Una situación dura y difícil para el profesorado, pero también para la Policía. Carlos, otro de los policías nacionales que intervino, reconoce que “a mí los minutos se me hacían una eternidad. Para mí lo más difícil fue la edad de la víctima, se trata de una vida al igual que con personas mayores, pero al ser un niño es más duro”.
Tanto Carlos como Álvaro reconocen que después de haber realizado el trabajo, llegó la satisfacción. Este último cuenta que “cuando acabamos, pasamos del éxtasis por la adrenalina y la tensión, a la caída de la paz interior por saber que el trabajo estaba bien hecho y que habíamos colaborado al salvar a ese niño”. Carlos añade que “he dormido muy bien y muy tranquilo esta noche por el resultado”.
En su trabajo se tienen que enfrentar a todo tipo de situaciones, muchas de ellas muy peligrosas, aunque además de éstas, también están los servicios humanitarios, que afirman son los más gratificantes. El año pasado en Albacete se realizaron más de 100, y entre ellos se contempla evitar suicidios, buscar a personas enfermas que se han ido de casa, salvar a personas en incendios, etc.
En el caso de la intervención de ayer los policías actuaron porque fueron los primeros en llegar. El Comisario Jefe de la Policía Nacional de Albacete, José Francisco Roldán, explica que “estas labores las hacemos porque somos rapidísimos y por eso yo recomiendo que en estos casos se llame al 091 o al 092, además del 112, porque es el servicio de la ciudad”
El final feliz de esta historia es fruto de la buena labor de la Policía Nacional, los profesores del centro y los sanitarios que atendieron al chico. Después de un trabajo bien hecho llegan las felicitaciones de familiares, amigos, compañeros e incluso personas desconocidas. Entre estas felicitaciones se encuentra la del Director General de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó. Los dos agentes explican que es una de las que más les ha sorprendido porque no la esperaban.
Felicitaciones que reconocen su buen trabajo, que no se ha hecho por casualidad. En la Academia de Policía los policías reciben formación sobre primeros auxilios. El comisario Roldán puntualiza que “es muy importante la formación que reciben porque como hemos visto puede colaborar a salvar una vida”
Es el caso de tres policías, que además de mantener la seguridad en las calles de Albacete, nos han mostrado una de las versiones más gratificantes de un oficio duro, peligroso y a veces poco reconocido.

