Filiberto se disponía a terminar su faena de muleta con Dormido, un serio novillo de 514 kilos que ya le había dado «un susto» al inicio de la faena.
Fue entonces cuando el animal hizo presa con el murciano, teniéndolo a su merced durante unos interminables segundos en los que el de Hermanos Martínez Pedrés le produjo, según el parte médico, una herida inciso contusa de 25 cm en el tercio superior de la cara interna del muslo izquierdo, a 2 cm del pliegue inguinal. La cornada afecta a piel, tejido celular subcutáneo, fascia muscular y produce sección del músculo abductor mediano en un trayecto de unos doce centímetros. Filiberto fue intervenido bajo anestesia raquídea en la enfermería de la Plaza de Toros de Albacete, para posteriormente ser trasladado a la Clínica Santa Cristina. Según el parte médico su pronóstico es: Menos grave.











