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Poco a poco las zonas de Albacete más afectadas por las inundaciones van recuperando la normalidad, pero una de ellas, la urbanización de Aguasol, continúa sufriendo la presencia del agua en sus calles, parques, y lo que es peor, casas y parcelas.
El Digital de Albacete ha querido visitar el interior de Aguasol en el día después de la inundación. Más del 50 % de la urbanización se encuentra afectada. Calles inundadas, coches atrapados y propietarios intentando comprobar el estado de sus viviendas, son las imágenes que nos hemos encontrado ahí.
Ramiro López, Presidente de la Urbanización Aguasol, ha descrito la situación que se vive en la zona, “anegada, empantanada e inundada”, en la que los vecinos, afirma, “hemos tenido que abandonar cerca de 55 viviendas”. López nos informa que esta situación “se produce por las lluvias caídas en Pozo Cañada, Pozohondo y Chinchilla”, ya que varias ramblas “van a desembocar aquí”.
El Presidente de la Urbanización ha lamentado que “nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”, ya que esta situación “ha pasado en varias ocasiones, sin que los políticos y la Confederación Hidrográfica del Júcar hagan nada para remediarlo”. López, que no espera recuperar la normalidad en la zona hasta dentro de dos o tres semanas, pide que las autoridades tomen cartas en el asunto solicitando el envío de autobombas que saquen el agua de las casas ya que son “una urbanización a siete kilómetros de Albacete, que paga sus impuestos”.
Adentrándonos en la urbanización, donde el agua nos cubre hasta más allá de las rodillas, visualizamos las estampas descritas por muchos vecinos. El agua se ha apoderado de las calles y entradas de las casas más afortunadas de la zona “Aguasol 2”, aunque otras, como la de Jesús, que tiene que llegar a ella en piragua, no han corrido tanta suerte y su bajo y garaje se encuentran completamente cubiertos de agua, con sus enseres flotando a la altura del techo. El propio Jesús nos comenta que el agua entró “como una riada”, anegando rápidamente los bajos de su casa sin que se pudiera hacer nada.
Durante nuestro paseo por la urbanización hay otra imagen que se repite casa por casa, es la presencia de artesanales diques, construidos por los propios vecinos, que en algún caso han conseguido paliar los daños del agua, que también ha obligado al rescate de las mascotas de muchos vecinos.
Nos vamos de Aguasol con la imagen de una urbanización que ha sufrido de manera importante los caprichos de la naturaleza y que requiere que se ejecuten obras urgentes por parte de las autoridades competentes para evitar en el futuro la repetición de estos acontecimientos.








