El patio de caballos de la Plaza de Toros de Albacete se llenó de buen flamenco de la mano de Manuel González Cabrera “Rubito Hijo” acompañado a la guitarra por Antonio Carrón.

El de La Puebla de Cazalla (Sevilla), ganador de la prestigiosa Lámpara Minera en 2003, desafió a la amenaza de lluvia deleitando a los asistentes con un repertorio lleno de sentimiento que caló en el público albaceteño amante del cante jondo y profundo.




