Manuel González Ramos y Modesto Belinchón, secretarios generales del PSOE provincial y local, respectivamente, han mantenido hoy un encuentro con las trabajadoras de la contrata que presta los servicios de mantenimiento, cocina y seguridad de la Universidad Laboral y que pueden, según indican los socialistas, «verse en la calle» a consecuencia del proceso de privatización de las residencias públicas. Ambos manifestaron que su «compromiso» es «hacer todo lo que esté en nuestra mano para que estas trabajadoras no sean despedidas», según resumió Belinchón, también diputado en las Cortes de Castilla-La Mancha, que detalló que los sueldos que perciben «son muy bajos» y que la antigüedad en algunos de los casos supera los 25 años.
«Resulta tremendamente triste que pierdan su trabajo otras 28 familias como consecuencia del ansia privatizadora del Gobierno Cospedal», señaló Belinchón, quien recordó que estas trabajadoras «han sido muy generosas porque hace un año decidieron bajar el número de horas para que no existiera ningún despido en su colectivo» y que, de ir al desempleo, lo harán en unas condiciones «muy reducidas, porque eran fijas discontinuas y todos los años consumían dos meses de paro». De hecho, el pasado año las trabajadoras redujeron su contrato de 40 a 35 horas semanales, por lo que Modesto Belinchón apeló a la responsabilidad del Gobierno de Cospedal para que tenga en cuenta las situaciones personales y familiares de estas mujeres «que han acudido a nosotros porque nadie les escucha ni les atiende».
«La realidad es que Cospedal y su Gobierno siguen completamente alejados de las necesidades de los hombres y mujeres que lo pasan mal, y nosotros les pedimos que recapaciten», subrayó el diputado, quien pidió a los responsables del Partido Popular «decencia política para que al menos se sienten con ellas y las escuchen porque es su responsabilidad», concluyó Belinchón.

