Carmen Oliver denunció en rueda de prensa que “en la actualidad, más de 6000 familias de la ciudad de Albacete no reciben ningún tipo de apoyo, una falta de responsabilidad por parte de las tres administraciones gobernadas por el Partido Popular», según denunció Carmen Oliver, viceportavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Albacete, para quien el PP «está desmantelando» un área tan importante como la del Plan Concertado, creada para ofrecer servicios sociales a las familias más desfavorecidas de la capital albaceteña.
Oliver aseguró no entender «la sonrisa» con la que la alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod, y el consejero de Sanidad y Asuntos Sociales, José Ignacio Echániz, «se hicieron la foto» para presentar la firma el pasado 2 de julio de un nuevo Plan que supone una drástica reducción presupuestaria «justo ahora, cuando más se necesita». De hecho, el presupuesto para el mismo es de 1.114.000 euros, una cifra que se queda lejos, por ejemplo, de la presupuestada en 2010, cuando el Plan se dotaba con 2.700.000 euros.
La concejala socialista lamentó que este tipo de servicios hayan sufrido una reducción económica cercana al 70 por ciento, el 40 por ciento en comparación con el ejercicio de 2012 y el 65 por ciento si miramos al 2011. «Es en época de crisis se están desmantelando los servicios sociales», alertó Oliver, para quien «la señora Bayod parece la contable de una empresa y, mientras, se olvida de quienes más lo necesitan». De ahí que la viceportavoz solicitara a la alcaldesa de la ciudad que los ocho millones de euros de superávit «que se han conseguido a costa del sufrimiento de muchas personas» se destinen en parte para reponer el fondo de acción social «y dotarlo de esta forma para cubrir las necesidades de estas personas y que no tienen nada salvo la caridad de algunas ONG».
Entre las propuestas de Carmen Oliver en este sentido, se encuentran la petición al equipo de Gobierno municipal de la apertura durante el mes de agosto «de al menos un comedor escolar por distrito», que se doten de becas los llamados ‘veranos infantiles’, «que la alcaldesa se preocupe por los cerca de 300 mayores con ayudas a domicilio que pudieran estar perdiendo estos servicios» y, finalmente, «que no se conforme con el abrazo del consejero y que le dé traslado a la presidenta de Castilla-La Mancha» de la necesidad de recuperar los cerca de 900.000 euros perdidos «para los albaceteños y albaceteñas que más necesidades tienen en estos momentos».
Oliver aludió al «desmantelamiento» por parte del Partido Popular del sistema de atención a la dependencia en Castilla-La Mancha con algunos ejemplos, como el 90% de cuidadores «expulsados del sistema», las 40.000 familias que se han quedado sin prestación alguna o las casi 10.000 que han salido y que tenían sus derechos reconocidos, números que suponen que hay 102 beneficiarios menos cada día y 162 personas/día a las que se les ha suprimido el derecho. Además, dijo Oliver, «hay una preocupación por muchos usuarios que no tienen el nivel 1 de dependencia pero que están recibiendo la ayuda a domicilio y que podrían dejar de recibirla».
Despidos constantes.
La viceportavoz socialista quiso también mandar un mensaje de apoyo «a los trabajadores y trabajadoras de los servicios sociales que son los que están dando la cara» y lamentó el goteo de despidos que se están sucediendo desde que el Partido Popular asumió la Alcaldía. En concreto, cifró en más de 40 los despidos directos o indirectos que se han producido: una psicóloga del programa de atención a adolescentes en situación de conflicto, tres educadoras del programa de inserción social, una animadora infantil, siete educadores de calle del programa PCAS, dos trabajadores del Observatorio de la Igualdad, nueve del Club de Ocio, siete de los talleres de infancia, cinco del programa Garitos, cuatro del programa Enclave Joven, dos del programa Cambiando Roles, tres limpiadoras de la Casa de Acogida y, finalmente, la amortización de la plaza del director de la Casa de la Solidaridad.
Carmen Oliver apuntó además que muchos de esos despidos están siendo declarados nulos por los tribunales de Justicia, con el consiguiente coste en indemnizaciones «que nos va a costar al final más que el propio plan». «Lo más grave», concluyó Oliver, «es el cambio de modelo en el sistema de servicios sociales porque estamos viendo que para el Partido Popular los servicios sociales se convierten en caridad».

