El pintor albaceteño José Callado se mete en un maravilloso marrón

Presenta ‘Snowbreak (Deshielo)

El pintor albaceteño José Callado presenta ‘Snowbreak (Deshielo)’, una muestra que puede verse estos días, hasta el 15 de septiembre, en el Teatro Auditorio de Casas Ibáñez. 

Se trata de 9 obras de gran formato, escogidas en función de las dimensiones de la sala. Un anticipo de lo que será una exposición de un total de 20 obras, que se moverá a nivel internacional. José Callado explica que “las dimensiones de las obras van, desde la más pequeña de 1,7 x 1,7 metros, hasta la más grande de 2 x 2 metros. Lo que se puede ver estos días en Casas Ibáñez es parte de una exposición que viajará a Londres de la mano de la galería ‘Balmain’, y que después viajará a Berlín, aunque dependerá de cómo vaya todo con respecto a la situación sanitaria”.

Lejos de que la pandemia le ocasionara algún tipo de bloqueo artístico, el pintor albaceteño ha aprovechado este parón en la actividad cultural para crear. Han sido unos meses de constante trabajo que ha dado sus frutos en ‘Snowbrak (Deshielo)’. El artista nos cuenta que suele trabajar a diario, por lo que “cuando llegó el confinamiento seguí con mi marcha de siempre, aunque me centré mucho más en el trabajo. Me he dado cuenta de que perdía mucho tiempo en cosas que no tenían sentido. Ahora lo veo desde otra perspectiva. Esos días los aproveché para trabajar en el estudio y para estar con mi familia. En definitiva, para hacer cosas que realmente merecen la pena”.

Cuando llegó el confinamiento y cerraron todas las tiendas, el pintor albaceteño se tuvo que arreglar con los materiales que tenía en el estudio. “Me di cuenta de que contaba, entre otras cosas, con pintura blanca, lienzo y betún, en definitiva, material de un proyecto que había dejado parado en 2007, y pensé que, 14 años después, era un buen momento para recuperar. A partir de ahí fui desarrollando la idea y dándole un sentido a todo lo que estaba haciendo”.

Las obras que componen ‘Snowbreak (Deshielo)se basan principalmente en el paisaje. Un paisaje descontextualizado, ya que, como el propio artista indica “en ellos predomina el marrón. Un color que está compuesto por todos los colores primarios y por lo tanto tiene toda la vida dentro. Me gusta partir desde ahí, para luego ir componiendo de forma progresiva. Es un color desprestigiado, pero que a mí siempre me ha parecido maravilloso y me gusta reivindicar”.

Acorde a su título, la exposición hace referencia al renacer de la vida tras una etapa en la que “todos hemos estado congelados. Han pasado muchas cosas feas, pero hay que saber darle la vuelta e intentar sacar algo positivo y hacerlo bonito. Ahora llega el deshielo, algo que nos da un soplo de esperanza. Se podría decir que se trata de un nuevo renacimiento”, describe. 

Con respecto a su forma de trabajar, el artista confiesa que nunca parte de un boceto ni de una idea preconcebida. “Es todo muy intuitivo. Empiezo a manchar y a partir de ahí entro en un estado de trance, me dejo llevar por el instinto y va surgiendo todo”, concluye. Una atmósfera que ha quedado plasmada en ‘Snowbreak (Deshielo)’.

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