“Albacete necesita un estudio de seroprevalencia propio que nos permita conocer la magnitud real del problema”

/Redacción/

Los resultados preliminares de la primera oleada del estudio nacional de seroprevalencia ENE arroja una tasa del 11,6% para la provincia de Albacete.

Estos resultados desalentadores indica que a pesar de ser una de las provincias más afectadas por la pandemia, el 88,4% todavía no ha desarrollado anticuerpos frente a la COVID-19, lo que nos vuelve vulnerables de cara a una segunda oleada. Nuestra comunidad no alcanzará una inmunidad de rebaño hasta que el 70% de los individuos sean seropositivos, por tanto no debemos de bajar la guardia mientras que no tengamos una vacuna disponible. Según la revisión de los datos ofrecidos por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) respecto al exceso de muertes esperadas y por cálculos matemáticos realizados a través de BIG DATA, se estima que en España la cifra real de fallecidos por coronavirus superaría los 50.000, lo que implicaría que el número real de contagiados sería el doble de los registrados al no haberse testado a la población de forma masiva.

Esta cifra concuerda con el hecho de que más del 50% de los infectados pasan la enfermedad de forma leve o asintomática. Por estos y otros motivos el grupo multidisciplinal de expertos que solicitan un estudio propio para Albacete capital están convencidos que “en nuestra ciudad los datos de seroprevalencia son mayores que el resto de la provincia”.

Entre las razones por la que este estudio es necesario se encuentran:

Primero: las cifras dadas por el estudio ENE se han obtenido de una muestra representativa de nuestra provincia, la cual presenta una baja densidad de población (26,17 hab/km2), mientras que dentro del municipio en la ciudad de Albacete como entidad singular es de 149,33 hab./km2 (6 veces más). Evidentemente a mayor densidad de población mayor es la tasa de contagio.

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Segundo: Existen sutiles pero marcadas diferencias en la distribución poblacional por edad. Dado que los datos de prevalencia están sesgados, si hay una mayor afectación de gente más joven podría haber una mayor prevalencia en la ciudad que en la provincia.

Tercero: Albacete alberga un gran número de residencias de ancianos y enfermos de riesgo que son más susceptibles de padecen la enfermedad de forma grave y que se ha visto afectado por una alta tasa de mortalidad, por lo que también el número de contagiados asintomáticos debe ser proporcionalmente alto.

Cuarto: Albacete, por ser la capital y concentrar los servicios públicos de la provincia, tiene una alta densidad de profesionales con actividades de riesgo (sanitarios, fuerzas de seguridad, funcionarios públicos, servicios asistenciales,funerarias) y es residencia habitual de los sanitarios pertenecientes a una amplia área de salud.

Quinto: Los hábitos socioculturales de Albacete favorecen la expansión del virus. Tenemos una gran oferta de instalaciones deportivas, gimnasios, espacios culturales y de ocio con capacidad para la celebración de eventos masivos y un entramado hostelero con 499 establecimientos dedicados a la restauración (2,89 bares por cada 1000 habitantes) el mayor índice de la comunidad.

Por todos estos motivos, es lógico pensar que la seroprevalencia debiera ser mayor en nuestra ciudad que en la provincia, por lo que el dato del 11,6% no sería extrapolable al núcleo urbano mayor de toda la comunidad autónoma. Dicho lo cual, el citado grupo de expertos afirma que “Albacete necesita un estudio propio que nos permita conocer la magnitud real del problema”.

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